miércoles, 29 de marzo de 2017

COMO SE PROGRAMAN LA FRUSTRACIÓN Y LOS ENGRAMAS

Es realmente sorprendente que después de tanto tiempo de haberse descubierto la psicología como ciencia que investiga y corrige el comportamiento humano, no se haya tomado consciencia de que la población en general, debe y tiene que saber, como y de que manera afectan e inciden los adultos en la formación o deformación de la psiquis de sus hijos, y sus cónyuges.

La mayoría de las personas están convencidas que la hipnoterapia, puede programar la mente de un individuo lo cual no es cierto.  Sin embargo, desconocen que cada quien realiza esta inducción o programación en la psiquis de sus hijos, educandos o feligreses, impunemente, aunque con un alto grado de ignorancia.

Veamos como se lleva a cabo este tipo de inducciones, programaciones o engramas, que marcan el futuro de las personas bajo nuestra tutela, forjando su felicidad o su desgracia.

En todos los casos, deberemos tener en cuenta que los perpetradores ha sido y son en su orden: los padres de familia, los profesores y los dirigentes espirituales.  Antes de que se rasguen las vestiduras, analicemos que sucede con un niño aterrorizado frente a sus castigadores padres; ve venir a uno de sus progenitores con un arma en la mano (y no se atrevan a decir que un cinturón no es un arma), con una expresión de enemigo mortal y, su cuerpo se paraliza, su inconsciente toma el rol protector y las vociferaciones de su agresor entran como comandos inductivos en su mente y se graban para toda la vida. 

Montemos un escenario: A medida que el agresor se acerca y el instinto de conservación hace presa de él escucha “¡Eres un bueno para nada, homosexual, desgraciado irresponsable!”  palabras que inmediatamente (como quedó dicho), se insertan en un espacio de su cerebro para siempre… cualquier persona agredida sufrirá las mismas consecuencias, sin importar si es infante, adolescente, puber, o adulta/adulto.  Un esposo que golpea a su mujer y cuando ella se encuentra en el paroxismo de su terror, dolor o angustia su victimario la acusa de “prostituta, infiel, inservible” será víctima de aquella inducción y probablemente (casi seguro) terminará engañando o dejando a su marido por otro.  Durante una violación o seducción el agredido/agredida por lo general, fija su atención en cualquier objeto que haya a su alrededor, con el ánimo de “escapar” del horror que le causa el hecho.  Cualquier persona que haya recibido clases de sexología o leído la enciclopedia sexual, nos dirá inmediatamente que, ese objeto, se convertirá a un fetiche sexual para el individuo en cuestión. Si la práctica se torna repetitiva, tendremos un masoquista, sádico, “pervertido sexual”, o homosexual en acción”  calificaciones ligeras  y  fáciles de expresar, pero completamente carentes de conocimiento, solidaridad y respeto a la inocencia implícita en cada uno de sus actos…

El maestro, con sus improperios, malas miradas, castigos, minimización, y burla a sus alumnos “rebeldes e ineptos” refuerza el engrama y la frustración de sus “discípulos”.  Por su parte, el dirigente espiritual -representante de Dios- siembra y refuerza el miedo, la desesperanza y la condena en su pecador de turno completando la macabra trilogía.  Otros eventos traumáticos como la guerra, el presidio, generan un efecto más grave aún en la mente de quien los vive.  Por su parte un evento natural traumático, afectará a las personas en masa, pero; si durante el máximum de un evento alguien la grita a una persona algo “fuera de lugar”  como: “eres un imbécil” o algo similar, habrá programado la imbecilidad en el afectado!

Tal vez después de esta lectura, tomemos consciencia de nuestra participación en el “desgaste” social, la violencia, el uso desmedido de los psicotrópicos, las adicciones, la delincuencia y, demás “eventos” que  lleva a cuestas la sociedad, y por lo tanto dejemos de criticar a los demás, para revisar comedidamente, nuestra participación en nuestra historia; que a final de cuentas, es la historia de la humanidad. 

Casi todas/todos, llevamos la impronta de la agresión en nosotros, aunque la mayoría lo neguemos y perjuremos lo contrario.  No se pretende acusar a nadie, solamente informo, y, cada quien lo interpretará a su manera, pondrá su verdad por encima de mi criterio y, estará perfecto, porque cada quien piensa como quiere vivir y vive lo que vive, porque quiere vivir como vive!

Fraternalmente,

Jorge Enrique
    



sábado, 25 de marzo de 2017

CREANDO EL MALESTAR.-



Extraño título para un post de Facebook y más aún para el intelectual, el pensador y el crítico, pero; ¡me reitero en él! Veamos por qué.

Entendemos que cualquier clase de malestar, (léase molestia, fastidio, incomodidad tedio, embarazo, desazón, disgusto) originado en nuestro particular mundo, es un ataque exterior que atenta contra nuestro equilibrio emocional, paz interior y armonía general; partiendo de  un individuo o individuos que con sus actitudes, palabras, gustos, fallas, ignorancia, vicios, costumbres, miradas, gestos y demás, hieren nuestra susceptibilidad, buen juicio, sanas costumbres, responsabilidad, honor y dignidad.

Así se ha entendido, así se entiende, pero; es tiempo de que se deje de entender esta falacia.  Nosotros mismos y NADIE más que nosotros mismos, escogemos sentir o resentir todo cuanto está descripto con anterioridad.  Somos los únicos creadores de nuestro MAL ESTAR.  Decidimos en arrebato, determinar que esta o aquella situación nos hace sentir de determinada manera, pero; NO ES ASÍ.  Invito a todas-todos ustedes a visitar al psiquiatra, psicólogo, neurólogo e investigar por cuenta propia, quien es el único generador (mal llamado culpable), de la irritabilidad, re sentimiento (volver a sentir aquello que ya sintió una vez y le hizo daño), mal estar.  Ese malestar se traduce en cientos de pequeños malestares que se diseminan por todo el sistema nervioso, invade nuestra psiquis y termina por explotar en una gradación mínima pero consistente, durable y altamente desagradable, o en un grado extremo de explosividad que al detonar arrasa cuanto existe a su alrededor, terminando en una depresión en la que podrá ver ya en última instancia que cuanto hizo y deshizo fue una chiquillada, una pataleta, un ataque de infantilismo, en el que arrastró a ¡cuánta persona habita en  se área de influencia!

Con un pequeño grado de madurez, pudo haber escogido otro tipo de sentimiento, escape o emoción no atentatoria contra las relaciones contraídas, ni contra su propia salud.  El berrinche, el arrebato, el furor, así como el amor, el perdón, la responsabilidad emocional, ¡¡son optativos!! NADIE nos obliga a escoger que sentir, o re sentir, Nadie nos impulsa a lanzarnos al abismo del odio, la mordacidad y la gélida indiferencia contra los sentimientos ajenos o de quienes amamos. Podemos pensar, utilizar el uso de la razón para optar, para demostrarnos a nosotros mismos que en algún grado existen dentro nuestro, el AUTORRESPETO  la AUTOESTIMA y el principio de LEALTAD con nosotros mismos y, que ni nosotros ni a quienes escogimos como blanco para nuestros misiles, ¡merecen el trato que nos-les dimos! 

Sobre el planeta Tierra, la humanidad es la única dotada del uso de la razón, tratemos de usarla la próxima vez  y experimentemos que el más grande de los aparentes agravios, se puede resolver y aplacar, usando con responsabilidad los principios de generación de armonía, paz y amor, en primera instancia CON NOSOTROS MISMOS y en última instancia, sólo en última instancia, ¡con los demás!. A sabiendas que nuestra actitud se refleja instantáneamente a las personas que nos rodean por el principio de vibración, casi no se hace necesario el expresarlo a los demás.

Esta es la razón (el principio vibratorio), de que a pesar de querer fingir nuestro estado emocional, asegurar y perjurar de que no estamos alterado y no nos pasa nada; nuestros familiares, interlocutores, compañeros, conocidos y desconocidos SABEN que tenemos un malestar creado por nosotros mismos, al  permitir que una emoción nos maneje a su antojo.    

Fraternalmente,

Jorge Enrique

   

domingo, 19 de marzo de 2017

¿EL CELULAR Y USTED O USTED Y EL CELULAR?

Es interesante contemplar el impacto que ha causado el celular en la sociedad mundial.  Ni los inventores del sistema, ni las comercializadoras y mucho menos los sociólogos, soñaron siquiera en que pudiera éste artefacto válido para las comunicaciones interpersonales adueñarse de sus dueños.

Es impresionante  observar con detenimiento a quienes portan dicho aparato.  Primero, lo llevan en la mano y cuando alguien los mira, rápidamente centran su atención en él, más con el ánimo de mostrar que tiene celular, que observar si tiene llamada, o mensaje.  Y se hace tan notorio, por la simple razón de que tanto lo uno, como lo otro, hacen que el artefacto suene, cosa que como el lector podrá comprobar, no está sucediendo.  La mayoría de los portadores del invento en cuestión, lo exhiben como trofeo de caza,  Más aún, si es un modelo más o menos “pintero” y aparentemente costoso.  A riesgo de caerse en los colectivos por no poderse sostener adecuadamente, se agarran del teléfono primeramente y después atienden su equilibrio con mil maromas.  Las mayoría de las mujeres, llevan en una mano, la cartera y el la otra… ¡El Celular!.  No se diga de los varones que lo llevan al cinto y se han hecho más diestros de Billy the Kid para sacar su móvil y contestar de la manera más rápida posible la llamada u observar el mensaje entrante.

La mayoría, hombres y mujeres, coinciden en atender sus llamadas con urgencia, y  la voz más alta posible, para que “todo el mundo” se de cuenta que tiene quien lo llame y que está hablando por celular.  He llegado a pensar que la rapidez con que atienden su llamada, obedece a lo desagradable y altisonante del tono que escogieron para el timbre de llamada o mensaje.  Hacen notorios los vacíos que les agobian y cifran en su aparato telefónico, gran parte de su personalidad.  De esta forma, por lo menos llaman la atención a los de afuera  y  se  sienten, -aunque fuere por unos segundos- importantes.

La gran mayoría va por la calle prácticamente como ciegos, chocando con todo el mundo o como radares; eludiendo obstáculos en el último momento. Se pasan del sitio a donde se dirigían porque estaban enviando un mensaje muy importante, ni se diga de los mensajes que envían quienes van conduciendo un coche, cuya importancia es más valedera que la vida de los transeúntes, los conductores de otros vehículos o la suya propia.  

Vale la pena analizar como se porta el invaluable e indispensable medio de comunicación. Al cinto, dentro de un estuche que a veces pide mantenimiento a gritos.  Enganchado en el bolsillo del pantalón, como vaqueros malos.  Colgado al cuello en un mea culpa interminable.  Cruzado en la cartera, como las dagas japonesas al estilo samurái.  En el escote, generando envidia a la mayoría de los varones que se cruzan en el camino de estas damas.   Y, masivamente, en la mano.  Estos últimos usuarios, son los que más llaman nuestra atención, por la gran práctica que han alcanzado para, comerse un banano, un helado, un pasa boca y/o fumarse un cigarrillo, conducir el coche, la moto, la bicicleta o la patineta, maquillarse y nos imaginamos que por la fuerza de la costumbre; ir al baño, o hacer el amor con su inapreciable aparato en la mano.

Claro que unos pocos, muy pocos. Simplemente lo llevan en el bolsillo o en la cartera, sin importarles un pepino cuanto cuesta o que modelo de teléfono tienen.  Cuando suena el timbre moderado y de buen gusto de sus aparatos, sin prisas desmedidas contestan -y hacen sus llamadas-, con personas que adolecen de enfermedades o deficiencias en los oídos; por lo que utilizan un tono de voz normal, no gesticulan como si estuviesen con algún tipo de ataque, sin risas estridentes y destempladas, sin posturas especiales y sin modelar.  Esos pocos cuentan con una personalidad definida que ha evitado que el virus del celular los contagie, no cifran su status en el modelo o marca de su teléfono, y muestran al mundo, que son hombres de mundo y por lo tanto, se han “sacudido” de la mentalidad zombi, que aun agobia a la mayoría de los habitantes del mundo entero.

Y, Tú. ¿Has tomado conciencia de tí mismo con respecto a tu … CELULAR?
 
Para terminar; una mala noticia para estos último y excelente para los primeros.

Se dice que muy pronto saldrá al mercado un celular que ayudará a pensar, razonar, tomar decisiones y contribuir seriamente en mejorar la autoestima y personalidad a los usuarios de la marca. Imaginen los lectores cuantos miles de millones de estos artefactos serán adquiridos de la noche a la mañana y cuan importante será el mañana para estos afortunados poseedores de la última tecnología. 

Fraternalmente,

Jorge Enrique       

domingo, 5 de marzo de 2017

REMINISCENCIAS


(Cualquier parecido a la vida de otras personas reales o ficticias, es pura coincidencia)