Deambulaban, si alguien ajeno al grupo lo siguiera
durante varios días, diría que era un grupo de vagos jóvenes, aparentemente
dirigidos por un anciano.
Sin embargo; durante sus caminatas, dialogaban,
escuchaban, aprendían…
“La gran mayoría sigue a una pequeñísima minoría” dijo
el anciano.
-¿Por qué señor? Preguntó Josh
El anciano lo miró fijamente por unos segundos y
respondió de la siguiente manera “La mayoría de los seres humanos, intentan por
todos los medios evitar responsabilidades de todo tipo” “Temen que sus propias
decisiones les puedan causar experiencias negativas, e instintivamente,
prefieren asumir las doctrinas, leyes e ideas ajenas, para tener a quien
echarle la culpa si por alguna razón fracasan en algún intento, o en su vida
misma” “Así, nace la transferencia”:
-Yo hice lo que decía en el libro.
-Seguí al pie de la letra las instrucciones del
maestro, sabio científico u orador, si fallé, no es mi culpa.
-En todo caso la culpa y responsabilidad es de aquel y
nunca mía.
“Dirán y, se sentirán sanos y libres de pecado”
“Por esta razón, con el ánimo de no asumir
riesgos de ninguna naturaleza, se dedican a estudiar una religión, una
enciclopedia, una materia académica, un científico, un pensador o cualquier
escritor”. “Inquieren, investigan y de acuerdo a como resuenen en ellos los
estudios, enseñanzas, consejos, máximas de aquellos, los siguen, fotografían,
estudian, leen, ven videos y adquieren la mayor información posible, para luego
proceder a copiar y pegar, repetir y replicar cada una de sus enseñanzas, sin
aplicar ninguna”
“Fanáticos
de su nueva ley, materia o enseñanza, se convertirán en eruditos con título, (porque
están convencidos que los títulos hacen la erudición); van por el mundo
predicando, recetando, advirtiendo, censurando, dictaminando; lo que es mejor
para los demás, y, lo que aquellos deben hacer frente a una u otra situación”
-Entonces ¿cuál es el camino indicado maestro? Dijo
Josh
-Nosotros también aprendemos de ti y pensamos aplicar
tus enseñanzas con el ánimo de ser útiles a nuestros hermanos. – ¿No es lo
mismo que los descriptos por ti hacen?
“Excelente y sabia pregunta hijo” Contestó con voz
exaltada el anciano
“No es lo mismo, ya que tu marcas una diferencia
sustancial, APLICAR para ser útiles” “Y, cuando apliquéis mis enseñanzas,
estaréis obligados a esperar que los demás os pregunten u os pidan consejo, no
andaréis promocionando las enseñanzas de nadie, si no; compartiendo vuestra sabiduría
a quien la desee y solicite” “Lo que es más importante, enseñaréis lo que
vosotros por voluntad y razonamiento propio decidisteis decodificar de lo
aprehendido, por lo tanto; no caeréis en las vanas peroratas y repeticiones,
como estas:”
“Como dijo mi
maestro” “Está escrito en” “Lo que tienes que hacer es…” “La tradición ordena…”
“Vosotros, lo que captáis el mensaje que os comparto,
viviréis encarnaréis y enseñaréis con ejemplos, porque obras son amores y no
buenas razones”
El sol se escondía tras las montañas y con el cielo
lleno de pinceladas naranja, rojas y violeta, se sentaron en el césped a
consumir los alimentos de la tarde, en absoluto silencio, porque según las
enseñanzas del maestro, comer es como elevar una oración de gratitud al Creador
Principal…
Fraternalmente,
Jorge Enrique

