sábado, 25 de agosto de 2018

SIGUIENDO A LA MINORÍA





Deambulaban, si alguien ajeno al grupo lo siguiera durante varios días, diría que era un grupo de vagos jóvenes, aparentemente dirigidos por un anciano.
Sin embargo; durante sus caminatas, dialogaban, escuchaban, aprendían…
“La gran mayoría sigue a una pequeñísima minoría” dijo el anciano.
-¿Por qué señor? Preguntó Josh
El anciano lo miró fijamente por unos segundos y respondió de la siguiente manera “La mayoría de los seres humanos, intentan por todos los medios evitar responsabilidades de todo tipo” “Temen que sus propias decisiones les puedan causar experiencias negativas, e instintivamente, prefieren asumir las doctrinas, leyes e ideas ajenas, para tener a quien echarle la culpa si por alguna razón fracasan en algún intento, o en su vida misma” “Así, nace la transferencia”:
-Yo hice lo que decía en el libro.
-Seguí al pie de la letra las instrucciones del maestro, sabio científico u orador, si fallé, no es mi culpa. 
-En todo caso la culpa y responsabilidad es de aquel y nunca mía.
“Dirán y, se sentirán sanos y libres de pecado”
 “Por esta razón, con el ánimo de no asumir riesgos de ninguna naturaleza, se dedican a estudiar una religión, una enciclopedia, una materia académica, un científico, un pensador o cualquier escritor”. “Inquieren, investigan y de acuerdo a como resuenen en ellos los estudios, enseñanzas, consejos, máximas de aquellos, los siguen, fotografían, estudian, leen, ven videos y adquieren la mayor información posible, para luego proceder a copiar y pegar, repetir y replicar cada una de sus enseñanzas, sin aplicar ninguna”
“Fanáticos de su nueva ley, materia o enseñanza, se convertirán en eruditos con título, (porque están convencidos que los títulos hacen la erudición); van por el mundo predicando, recetando, advirtiendo, censurando, dictaminando; lo que es mejor para los demás, y, lo que aquellos deben hacer frente a una u otra situación”
-Entonces ¿cuál es el camino indicado maestro? Dijo Josh
-Nosotros también aprendemos de ti y pensamos aplicar tus enseñanzas con el ánimo de ser útiles a nuestros hermanos. – ¿No es lo mismo que los descriptos por ti hacen?

“Excelente y sabia pregunta hijo” Contestó con voz exaltada el anciano
“No es lo mismo, ya que tu marcas una diferencia sustancial, APLICAR para ser útiles” “Y, cuando apliquéis mis enseñanzas, estaréis obligados a esperar que los demás os pregunten u os pidan consejo, no andaréis promocionando las enseñanzas de nadie, si no; compartiendo vuestra sabiduría a quien la desee y solicite” “Lo que es más importante, enseñaréis lo que vosotros por voluntad y razonamiento propio decidisteis decodificar de lo aprehendido, por lo tanto; no caeréis en las vanas peroratas y repeticiones, como estas:”
 “Como dijo mi maestro” “Está escrito en” “Lo que tienes que hacer es…” “La tradición ordena…”
“Vosotros, lo que captáis el mensaje que os comparto, viviréis encarnaréis y enseñaréis con ejemplos, porque obras son amores y no buenas razones”

El sol se escondía tras las montañas y con el cielo lleno de pinceladas naranja, rojas y violeta, se sentaron en el césped a consumir los alimentos de la tarde, en absoluto silencio, porque según las enseñanzas del maestro, comer es como elevar una oración de gratitud al Creador Principal…

Fraternalmente,

Jorge Enrique      




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