viernes, 28 de abril de 2017

HISTORIA

Conjunto de  acontecimientos y hechos, especialmente los vividos por una persona, por un grupo o por los miembros de una comunidad social.

La mayoría de las veces la historia sirve para recordar que generalmente no acudimos a la historia para tomar decisiones importantes en nuestra vida o en nuestras relaciones.

No importa cuántos años llevamos siendo buenas personas o esgrimiendo una buena cantidad de virtudes que han encantado a las personas que nos rodean o a nuestro cónyuge.  La cantidad de aciertos, detalles o  aportes que se pudieran haber entregado a la comunidad o al hogar.  No importa si fuiste héroe, donaste uno de tus órganos para salvar una vida o te entregaste incondicionalmente al grupo, a la sociedad, a la institución, a la familia de tu pareja, o al hogar.  No importa cuánto diste, cuanto pudiste haber contribuido a culturizar, despertar, enseñar, sanar, liberar, convertir o cambiar a una persona para su propio bien, ni cuanta comprensión o tolerancia tuviste a lo largo de los años (que son historia).  Si por cualquier circunstancia, llegaras a cometer un error, a fallar o a sufrir una enfermedad que de una u otra manera altere tus sentidos, manera de pensar o de ser; serás irremisiblemente culpable!  Nada ni nadie podrá salvarte de la condena sin juez ni jurado.  Lo que hiciste se convierte en la mente de los demás como PREMEDITADO y si llegares a fallar por que en algún instante te faltó la cordura, esa falta de juicio también será calificada como acto premeditado y previamente planificado para adquirir la patología en cuestión.

Total, ¿para qué hacer historia sobre el planeta? ¿Dónde queda el famoso consejo de haz historia? ¿Y aquello de escribir tu propia historia a través de tus actos? ¿Y... aquello de por sus frutos los conoceréis, si con un sólo fruto que se pudra en el árbol bastará para renegar de él, condenarlo y talarlo?

Tengo una teoría. Tengo la creencia de que la historia sólo está escrita, o la pueden escribir o figurar en ella, determinado tipo de afortunados individuos, que hagan lo que hagan, digan lo que digan, serán aclamados por las multitudes y elevados a los altares sin previa canonización.  Recordemos como, Clinton perdió la presidencia por un error, Nixon, igualmente; Kennedy por anunciar que quitaría el secretismo a la colaboración extraterrestre con el gobierno, y, me quedaría citando personajes que entregaron su vida por la humanidad pero fueron condenadas a muerte por sus únicos errores. 
Pero Elvis, los Beatles, Arjona, Shakira, Juanes, Madonna, Rihnana, Lady Gaga, la Hilton, junto con decenas de Divas y Divos del cine. Son dioses-diosas amados, adorados sin importar sus aberraciones, sus inmoralidades, sus torpezas.  Ellos en definitiva, tienen la fortuna de figurar en la historia y son dignos de que ella saque la cara por cada uno.
A nosotros, los individuos comunes y corrientes como yo, por ejemplo, no se nos puede tener en cuenta los antecedentes históricos, no es posible, no es la costumbre, no figura en la tradición que un cualquiera, pueda ser merecedor de que se estudie nuestro historial o nuestros precedentes, simplemente somos. . . desechables ¡Sin derecho a ser reciclados siquiera! 

¿Acaso, hemos cometido crímenes contra la humanidad, puesto bombas en autobuses, intentado asesinar al Papa, derrocar algún gobierno, violado a algunas doncellas o fabricado y distribuido sustancias psicotrópicas? ¿Tuvimos la osadía de asaltar un banco, desfalcar una empresa, estafar a los afiliados en alguna cooperativa? ¿Somos polítiqueros que asaltamos las arcas de un estado, vendimos nuestra consciencia al mejor postor y defraudamos a los votantes?  ¿Nada de eso? 

Entonces cabe la última pregunta ¿Cómo pretendemos entonces figurar en los anales de la historia y que sea recordado nuestro tránsito por el planeta?  

Vaya final para una simple historia. . .
       
 
Fraternalmente,


Jorge Enrique   

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