sábado, 29 de septiembre de 2018

LOS FANTASMAS DE NUESTRO CEREBRO






De hecho los conflictos son el mayor problema de la humanidad, ya que la constante lucha en que se mantiene la existencia de una gran mayoría, por hacer prevalecer cada uno; su manera de ser o de pensar, genera serias frustraciones, resentimientos y deja profundas huellas en la psiquis de los involucrados y muy especialmente cuando somos menores. Desde temprana edad se sufren las consecuencias de los conflictos de nuestros progenitores, la imposición de los mayores, profesores, religiosos y todas las supuestas “autoridades”, que desconociendo las causas de su propia frustración, intentan transferirla a las personas más vulnerables que encuentran en su camino, ensañándose con ellas, consciente o inconscientemente. Este tipo de intolerables comportamientos también forjan  en los menores profundos resentimientos que luego vierten en la sociedad, convirtiéndose en los delincuentes, resentidos sociales, adictos y parásitos sociales que en la actualidad, tienen a la colectividad sumida en un caos, del que aún no comprende ni entiende su  procedencia.
En la mayoría de la humanidad pesan sobre el factor psíquico, los engramas, que son una especie de fantasmas que se mantienen en nuestra psiquis y se manifiestan espontáneamente en nuestras, emociones y sentimientos. En el momento menos pensado aparecen con el trauma y edad en que fueran ocasionados, distorsionando por completo nuestro panorama y nuestro momentum, haciéndonos víctimas de nosotros mismos y por supuesto de quienes sembraron en nosotros aquellas taras.
Me explico mejor. Un engrama puede ser causado por una amenaza o ataque real de uno de nuestros progenitores, en el instante en que nos sentimos agredidos física, mental o verbalmente, esa intimidación, ese miedo y la agresión en sí, se graban en nuestra mente de por vida, salvo que seamos sometidos a los tratamientos respectivos con un profesionista de la salud mental que tenga los conocimientos y las técnicas para borrarlos de nuestro factor mental.
Dicho esto, debemos entonces contemplar y saber que, un accidente, la muerte de un familiar cercano, un amigo estimado, ¡ocasionan un engrama! Incluso antes de nacer, en el vientre materno, se adquieren varios de ellos. De forma tal que estamos sujetos durante toda nuestra vida a adquirirlos, pero no poseemos la manera de desterrarlos de nosotros a modo propio.
Estos “fantasmas” decía, aparecen en el momento en que una situación, palabra, contexto o paraje, se parece a uno que nos dejó aquella marca en nosotros. Por lo tanto es el niño, el infante, el adolescente, o el púber el que se actualiza y entra en nuestro escenario, haciendo y diciendo cosas muy similares a las que nos ocurrieron en aquella época.  De forma tal que a nuestro interlocutor, le costará y le cuesta mucho trabajo entender la razón de nuestra violencia, pataleta, descomposición, miedo, pasividad o explosión. 
Como él o ella, tienen sus propios engramas, responderá con uno que encaje con la situación y de allí… arde Troya!  Después nadie sabe porque se comportó como lo hizo, pero quedan las heridas de la refriega y volvemos a cosechar un nuevo engrama. Y… si no maduramos por voluntad y esfuerzo propio o a la fuerza y lo más pronto posible; poniéndonos manos a la obra para terminar con ellos, muy posiblemente ellos acabarán con nosotros de la misma manera que lo han hecho a lo largo de los tiempos con casi la totalidad de la humanidad.
Utilizo el término “terminan” porque si miramos a nuestro alrededor con pensamiento crítico, podremos ver millones de ancianos amargados por lo que no pudieron hacer, hicieron mal, y no pueden corregir o subsanar.  Tácitamente viven de los: Si hubiera… Si no hubiera hecho, si no lo hubiera dicho. Si hubiera seguido mi impulso. Si le hubiera dicho lo que sentía… etc., etc.

Para ese mismo estado se dirige la humanidad a pasos gigantescos, sin mirar a su alrededor, a los costados o al frente, sin saber realmente si vive si existir o existe sin vivir.  Intentando escapar de la responsabilidad de asumir la responsabilidad de realizarse y ser feliz.
Hoy, víctima de la inteligencia artificial, de las redes sociales, inmersos en sus Smartphone, los seres humanos dejaron de transitar las calles para pulular por ellas, chocando unos contra otros, sin saber exactamente hacia donde los dirige la vida. Y reitero, los dirige la vida, porque ellos ya renunciaron a vivirla; ¡es la vida la que los vive a ellos¡

Fraternalmente,

Jorge Enrique




viernes, 21 de septiembre de 2018

ESTÁS SEÑOR






Estás Señor en las entrañas de la mujer que espera,
estás en las montañas, en cada cosa;
en el botón de la naciente rosa y en el centro Señor, de cada esfera;
en la colorida mariposa,  estás en los bandidos y sus mañas.

Estás Señor en cada mañana y al anochecer te encuentro,
en la cima de la intrépida montaña estás, y en el candor Señor;
en la lava del volcán ardiente, en el árbol, en la flor…
en la oscuridad del invidente y en el terremoto, de epicentro.

Estás en la tierra y en los cielos, en el pastor y en sus ovejas
en el nevado frío y en el calor de los infiernos,
te encuentras en la ira, en los celos, en el preso tras las rejas…
en la primavera, en el río y en la inundación de los inviernos.

Estás Señor en el amor que siento, estás en el fondo de la gruta
en lo profundo de los mares, en el desierto yermo…
Estás en la brisa, en el viento; en el aliento del enfermo;
en el Cantar de los Cantares y en los besos de la prostituta.

Estás en las manos de la madre, en el Alce y en la Danta,
en los pechos que amamantan y en los bellos ojos de mi amada;
estás, en las manos de rivales que se matan, estás Señor, en mi morada. . .

Estás en la tierra extra poblada,
en la guerra, el trueno, la nieve, en la paz, en la calma.
Estás Señor, en la dulce mirada de los niños; y en mi alma.

Fraternalmente,

Jorge Enrique


viernes, 14 de septiembre de 2018

VIVIR LA VIDA




“Para alcanzar la Verdad es necesario, una vez en la vida, desprenderse de todas las ideas recibidas y reconstruir de nuevo, desde los cimientos todo nuestro sistema de conocimientos”
Rene Descartes

VIVIR LA VIDA

Iban caminando lentamente por el bosque de las ardillas, el Maestro y sus discípulos como ellos mismos se llamaban, comentaban las experiencias vividas con unos extranjeros que habían visitado la aldea y, aparte de haber compartido conocimientos, impartido enseñanzas a los adultos, les habían advertido a los jóvenes que los invitaban a vivir la vida.  Uno de los chicos, le decía al Maestro; -Señor, ¿Cómo es posible que alguien te pueda decir que no te olvides de vivir la vida, si es justamente lo que hacemos desde el día de nuestro nacimiento?

El maestro se detuvo bajo la sombra de una gigantesca higuera, e invitó a los jóvenes a que tomaran asiento.  Una vez acomodados estos con uno de los frutos del árbol en su mano, dispuestos a degustarla, el anciano elevó su voz… “La invitación a vivir la vida es tan antigua como la humanidad misma. Sin embargo, son pocos o casi nadie quienes han sabido comprender el significado oculto en esta inocente invitación” “La mayoría de las personas jurarían y perjurarían de que se encuentran viviendo la vida, pero;  desgraciadamente esto no es así” “Desde que nacimos, una serie de leyes desconocidas pesan sobre nuestros hombros, esto no se dice, eso no se hace, aquello no se toca, así no se come, y un ciento de prohibiciones y posibilidades más, son impuestas día a día” “Crecemos con estas premisas y somos enviados a la escuela en donde aprendemos lo mismo que le enseñaron a nuestros tatarabuelos, los mismos libros, solo que actualizados, creados por determinados autores que dictan cátedra respecto a leyes de Etiqueta, Protocolo, Urbanidad, Religión según X, Historia según Y, Geografía según Z y otras materias más dictadas de memoria, para ser aprendidas de memoria  y repetidas de memoria, las cuales nos conducen a entender el mundo en que vivimos y por supuesto, la vida misma, según el punto de vista de personas ajenas a nosotros”

Las caras de los chicos, mostraban aprobación y entendimiento…
“Luego, nos adentramos en el mundo universitario en donde otras materias con el mismo fin, nos son impartidas, aprendemos filosofía según Socrates, Platón, Descartes y otros más, para aprender física, matemática y otras ciencias necesarias para ser alguien en la vida” El anciano bebió un sorbo de agua y continuó… “Asistimos a conferencia, seminarios y distintos cursos, en donde nos son impartidos criterios según quienes disertan y que a su vez, aprendieron de otros disertantes”  “En cuanto a las necesarias comidas, tenemos profesionales que nos indican que se come y otros que nos dicen cómo se come y con qué se acompaña tal o cual platillo y el vino o postre  indicado con esos alimentos” “Existen expertos en moda, que nos indica que, como y de qué color vestir, que prendas usar en determinadas circunstancias” “Nuestros progenitores y amigos nos señalan  qué tipo de pareja es adecuado para nosotros y con qué tipo de mujer u hombre, según sea el caso; debemos casarnos” “Se nos indica cómo se crían los hijos y nos regalan libros escritos por expertos en la materia, así como otros que nos dicen los pasos que tenemos que dar para tener un buen hogar y comprensión con nuestro cónyuge” 

“Recibimos un título para ejercer determinada profesión de acuerdo a como dictan los parámetros de la misma, etc., etc., etc.”

“Ahora, os pregunto, ¿Cuándo estáis viviendo la vida? “¡Hasta hoy nunca!” “¡Nunca, porque es la vida la que os ha estado viviendo a vosotros, habéis aceptado las imposiciones, las leyes, los preceptos y vais al matadero, sin siquiera levantar la cabeza!” “Vivís como esclavos asegurando que sois libres”
“Entended...” Las caras de los jóvenes mostraban ahora estupefacción y sorpresa… “Entended...” prosiguió el anciano vosotros sois quienes debéis planificar, llevar a cabo vuestras esperanzas, sembrando lo que deseáis comer y vestir según se os antoje” “De eso trata la libertad, de ser persona, de que tú seas quien vive la vida y no ella a ti”

“Para ello usad el pensamiento crítico del que tanto hemos hablado, la coherencia y el sentido común.” “Recordad que el corazón y la mente deberán  estar de acuerdo con lo planificado y decidido, recordad que mientras podáis contar con vuestro Real Ser, todo cuanto deseéis ser, podréis alcanzarlo sin demora y en justicia para todos”

El anciano proyectó su cariñosa y penetrante mirada sobre sus discípulos y les instó: “Recordad que en todos los casos, deberéis desaprender, para poder aprender y aprehender la realidad de vuestra vida”

 Una chispa de luz brilló en los ojos del  anciano, “Y recordad…” murmuró, “Recordad que, ¡Nunca es tarde para Ser lo que elegís Ser!

Fraternalmente,

Jorge Sánchez
    


domingo, 2 de septiembre de 2018

¿XENOFOBIA O IGNORANCIA?




Aprender a pensar a modo propio, sustrayéndose de la influencia de los demás y de los medios; es una de las tareas en las que casi nadie se empeña.
La gran mayoría, simplemente repite lo que oye, sin medir las consecuencias; olvidando por completo que cada una de sus acciones, genera sus consecuentes reacciones; y, que, cada una de sus palabras es, como una espada de doble filo, que corta a los demás pero inflige la misma herida en su propio Ser; aunque no lo sepa, ni lo note ahora. Las consecuencias de lo dicho, golpearan a sus puertas, en el momento menos pensado.
Podríamos aplicar lo expresado hasta ahora, a la percepción que comienzan a tener los ecuatorianos, con respecto a la migración venezolana, especialmente; y, que comienza a expandirse peligrosamente, hacia todos los extranjeros.
A decir de la gente en lugares públicos, los venezolanos y los extranjeros están “robándole a los ecuatorianos el trabajo, por lo que deberían ser devueltos a su lugar de origen”. El tono es agresivo, porque lo que se suele llamar crisis en el país, está agudizándose con el nuevo gobernante. Pero; de eso no hablan, porque los medios no  dicen nada al respecto, sólo se ve el supuesto perjuicio que causa la mano de obra, profesional u obrera en su economía.
Si pudiéramos efectuar una auditoría financiera, a cada una de las personas que hablan, peroran y riegan su xenofobia contra sus congéneres, veríamos que en realidad no se han visto personalmente afectados. Simplemente, están vertiendo sus frustraciones, como es costumbre; contra el más desvalido, contra el presidente de turno, por quien votó; el alcalde, y todo aquello que sea toxico y popular. Porque de pensamiento crítico… ¡Ni la más mínima idea! (Recuerdo haber preguntado al público durante una conferencia, que era pensamiento crítico; me contestaron que era la manera de criticar a los demás) Algo así, como en un reinado de belleza en un país centroamericano, en donde se le preguntó a una candidata quien era Confucio. Ella contestó, que era el personaje que había iniciado la  confusión en el mundo!! (ver YouTube)
Este es el modo de pensar que se expande por el mundo, con rapidez sorprendente. La inteligencia artificial, toma más cuerpo cada día. Y esta última afirmación la comprueban los miles de millones de personas en el mundo, esclavas de sus celulares. Aún en la mesa del comedor, del restaurante, del bar; podemos ver a las personas viendo sus celulares mientras comen. Se dará cuenta el lector, que no dije comiendo mientras ven su celular, si no; lo contrario, que es exactamente lo que sucede en realidad.
Un país lleno de ciudadanos que no piensan correctamente, es un país tercermundista. Por no decir Ignorante. Por eso justamente, sucede lo que sucede en el país que puede dar de comer a dos continentes, pero que nadie sabe cómo. Justamente por aquello, un puñado de medios maneja la opinión pública, y, una notable minoría, la economía del país. Los demás, como queda dicho, peroran y se quejan en las calles y lugares públicos de la nación.

Este tipo de personas, están generando odio, aversión y fobia contra los extranjeros, sin ni siquiera pensar por un solo segundo, en los tres millones, setecientos cincuenta mil (3´750.000) ecuatorianos que le estarían robando el trabajo y asolando la economía de los países en que se encuentran residiendo, honorablemente.


Fraternalmente;

Jorge Enrique