viernes, 14 de septiembre de 2018

VIVIR LA VIDA




“Para alcanzar la Verdad es necesario, una vez en la vida, desprenderse de todas las ideas recibidas y reconstruir de nuevo, desde los cimientos todo nuestro sistema de conocimientos”
Rene Descartes

VIVIR LA VIDA

Iban caminando lentamente por el bosque de las ardillas, el Maestro y sus discípulos como ellos mismos se llamaban, comentaban las experiencias vividas con unos extranjeros que habían visitado la aldea y, aparte de haber compartido conocimientos, impartido enseñanzas a los adultos, les habían advertido a los jóvenes que los invitaban a vivir la vida.  Uno de los chicos, le decía al Maestro; -Señor, ¿Cómo es posible que alguien te pueda decir que no te olvides de vivir la vida, si es justamente lo que hacemos desde el día de nuestro nacimiento?

El maestro se detuvo bajo la sombra de una gigantesca higuera, e invitó a los jóvenes a que tomaran asiento.  Una vez acomodados estos con uno de los frutos del árbol en su mano, dispuestos a degustarla, el anciano elevó su voz… “La invitación a vivir la vida es tan antigua como la humanidad misma. Sin embargo, son pocos o casi nadie quienes han sabido comprender el significado oculto en esta inocente invitación” “La mayoría de las personas jurarían y perjurarían de que se encuentran viviendo la vida, pero;  desgraciadamente esto no es así” “Desde que nacimos, una serie de leyes desconocidas pesan sobre nuestros hombros, esto no se dice, eso no se hace, aquello no se toca, así no se come, y un ciento de prohibiciones y posibilidades más, son impuestas día a día” “Crecemos con estas premisas y somos enviados a la escuela en donde aprendemos lo mismo que le enseñaron a nuestros tatarabuelos, los mismos libros, solo que actualizados, creados por determinados autores que dictan cátedra respecto a leyes de Etiqueta, Protocolo, Urbanidad, Religión según X, Historia según Y, Geografía según Z y otras materias más dictadas de memoria, para ser aprendidas de memoria  y repetidas de memoria, las cuales nos conducen a entender el mundo en que vivimos y por supuesto, la vida misma, según el punto de vista de personas ajenas a nosotros”

Las caras de los chicos, mostraban aprobación y entendimiento…
“Luego, nos adentramos en el mundo universitario en donde otras materias con el mismo fin, nos son impartidas, aprendemos filosofía según Socrates, Platón, Descartes y otros más, para aprender física, matemática y otras ciencias necesarias para ser alguien en la vida” El anciano bebió un sorbo de agua y continuó… “Asistimos a conferencia, seminarios y distintos cursos, en donde nos son impartidos criterios según quienes disertan y que a su vez, aprendieron de otros disertantes”  “En cuanto a las necesarias comidas, tenemos profesionales que nos indican que se come y otros que nos dicen cómo se come y con qué se acompaña tal o cual platillo y el vino o postre  indicado con esos alimentos” “Existen expertos en moda, que nos indica que, como y de qué color vestir, que prendas usar en determinadas circunstancias” “Nuestros progenitores y amigos nos señalan  qué tipo de pareja es adecuado para nosotros y con qué tipo de mujer u hombre, según sea el caso; debemos casarnos” “Se nos indica cómo se crían los hijos y nos regalan libros escritos por expertos en la materia, así como otros que nos dicen los pasos que tenemos que dar para tener un buen hogar y comprensión con nuestro cónyuge” 

“Recibimos un título para ejercer determinada profesión de acuerdo a como dictan los parámetros de la misma, etc., etc., etc.”

“Ahora, os pregunto, ¿Cuándo estáis viviendo la vida? “¡Hasta hoy nunca!” “¡Nunca, porque es la vida la que os ha estado viviendo a vosotros, habéis aceptado las imposiciones, las leyes, los preceptos y vais al matadero, sin siquiera levantar la cabeza!” “Vivís como esclavos asegurando que sois libres”
“Entended...” Las caras de los jóvenes mostraban ahora estupefacción y sorpresa… “Entended...” prosiguió el anciano vosotros sois quienes debéis planificar, llevar a cabo vuestras esperanzas, sembrando lo que deseáis comer y vestir según se os antoje” “De eso trata la libertad, de ser persona, de que tú seas quien vive la vida y no ella a ti”

“Para ello usad el pensamiento crítico del que tanto hemos hablado, la coherencia y el sentido común.” “Recordad que el corazón y la mente deberán  estar de acuerdo con lo planificado y decidido, recordad que mientras podáis contar con vuestro Real Ser, todo cuanto deseéis ser, podréis alcanzarlo sin demora y en justicia para todos”

El anciano proyectó su cariñosa y penetrante mirada sobre sus discípulos y les instó: “Recordad que en todos los casos, deberéis desaprender, para poder aprender y aprehender la realidad de vuestra vida”

 Una chispa de luz brilló en los ojos del  anciano, “Y recordad…” murmuró, “Recordad que, ¡Nunca es tarde para Ser lo que elegís Ser!

Fraternalmente,

Jorge Sánchez
    


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