Después de la implacable
persecución a las mujeres durante la llamada Inquisición, que bajo la sombra
negra de los jesuitas la persiguieron por ser la Diosa planetaria,
representación de la Madre natura y portadora del gran secreto de la sangre, un
puñado de hombres ha dedicado su vida entera a desvirtuar aquellos divinos
principios en ellas.
Víctimas de una confabulación
perfecta, con la venia del sexo femenino, ha logrado llevarla al lugar que pretenden,
sin resistencia de ninguna categoría. Es más con una anuencia alegre,
despreocupada y cómplice, ha marchado hacia la destrucción de sus valores
internos y su sagrada misión, envuelta en los vapores de los perfumes,
esencias, maquillajes, peinados y despeinados. Han aceptado borreguilmente la
imposición de las modas, generalmente diseñadas por MODISTOS, (con dedicatoria),
que, poco a poco la han ido desnudando más que vistiendo y cambiando in profundis,
la visión de belleza por símbolo sexual. Por eso el hombre ya no se enamora,
simplemente desea; ya que eso es lo que despierta la mujer de hoy, con sus muy
pocas excepciones. Ella ya no quiere
sentirse atractiva si no; deseada. Y, lo ha logrado con creces.
A sabiendas de la
existencia de los artículos gramaticales, que son los encargados de señalar el
sexo de quien se habla: Una piloto, La presidente, La concejal. Han aceptado como
una conquista la teoría del género, creada por un hombre para su servicio. Inconscientes,
pululan por las calles llevando sandalias y zapatillas de entre casa maquilladas
con tirillas doradas y multicolores, absorbiendo el polvo de las calles y llevando
infinidad de parásitos a sus cuerpos a través de las plantas de los pies. Lo estudiaron,
pero en aras de las sugerencias impuestas por los hombres, lo descartaron de su
mente, para sembrar en ella, la teoría del transgenero que es la que está de
moda, y por tanto a corto plazo, será una nueva ley.
Para dar un pequeño
ejemplo de la desnaturalización de la inteligencia femenina entre muchas otras,
basta verlas saltando de shampoo en shampoo, siguiendo los instructivos de la
publicidad. Pero no se les ha ocurrido, mirar los ingredientes de cada nuevo
milagro capilar, para descubrir que ¡TODOS tienen los mismos componentes!
Imperará la guerra,
avanzará el crimen, llegará la inteligencia artificial y dominará a la
humanidad. Todo será posible, porque la portadora del milagro, se olvidó de
quien es, persiguiendo una imagen que nunca será la suya.
La historia de la Diosa,
el Misterio de la sagrada sangre, la expansión del amor y la sensibilidad se
perderán en las sombras de un tenebroso futuro, y en ellas, sus hijos, y su
estirpe.
Fraternalmente,
Jorge Enrique

triste el papel q juega inconcientemente la mujer de hoy q solo persigue y ansia el progreso decadente del hombre
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