Hace muchos
años atrás comencé a caminar por un sendero de autoexperimentación y
autoconocimiento...
Por supuesto que lo que he
experimentado, alcanzado, aprendido y aprehendido es difícil de
compartir puesto que lo que no pude alcanzar y todo lo logrado, lo es únicamente
a mi particular manera de entender los eventos.
Sé que
generalmente los maestros enseñan a sus discípulos según ellos aprendieron y
los llevan a caminar por los senderos que ellos transitaron, esperando que
logren lo mismo que ellos alcanzaron. Aquello es una premisa imposible de
alcanzar. Esa es la razón por la que los
seres humanos salten de religión en religión como palomitas de maíz. Porque intentan vivir el éxtasis del santo,
pastor, sacerdote o profeta; y, al no obtener lo que buscan, se frustran y
empiezan de nuevo en otro lugar. Sin embargo, no existe si no; un lugar en
donde puedes hallar la verdadera Luz y por ende, la iluminación. Dentro de ti misma/mismo.
La sabiduría
brotará de tu alma, en un lenguaje que ÚNICAMENTE puedes traducir tú, a través
del corazón. Puesto que tu alma habla en
un lenguaje inédito y desconocido.
Para esa alma
escribo hoy. A sabiendas de que ella
hablará a tu corazón y este te traducirá fielmente el contenido de lo que
pretendo participarte, esperando que las palabras puedan explicar en la mayor
profundidad posible lo que deseo compartirte.
Todos los
seres de la creación, incluidas las hormigas, nosotros y las galaxias vibran de
una particular manera. Esa vibración envuelve en una especie de toroide (ver la
imagen 1 y 2), a cada ser humano, como a cada planeta. Por lo tanto, la humanidad y el planeta en
que aquella vive, poseen una huella digital vibratoria, con la que impregnan el
entorno en el que habitan.
Imágenes 1 y 2
Hemos aprendido que la electricidad se compone
esencialmente de dos polos ánodo (positivo) y, cátodo (negativo).
También sabemos que unas personas generan más cátodos
- que ánodos +, y que en esa medida derrochan energía densa a su alrededor.
Conocemos que este tipo energías ralentizan la evolución de las personas y
contaminan las auras y los toroides de las personas con las que interactúan,
así como los lugares en los que habitan y trabajan.
Los mayores causantes y generadores de este tipo de
energías densas son las emociones como la ira, la desesperación, la
frustración, el pesimismo, el odio, el rencor, la envidia y sus similares. Desgraciadamente estas son las emociones que
emanan la gran mayoría de los seres humanos, que de esta manera están
contaminando sus toroides áuricos; y, como estamos hablando de energías
eléctricas, son a la vez electromagnéticas; por lo que esta inmensa producción
de ondas negativas, contaminan el toroide áurico del planeta en grado sumo,
dado la inmensa cantidad de pobladores saturados de emociones
No podría ser para menos entonces, que la tierra
siendo un ser vivo como nosotros, se esté intoxicando en grado sumo, y por
aquello se esté elevando su temperatura,
generándole escalofríos, convulsiones,
estrés, y lo que es tremendamente preocupante, pueda estar al borde de un
ataque cardiaco, un infarto cerebral, o un aneurisma, lo que de hecho, haría
que los seres humanos contaminantes y no contaminantes, desaparecieran de la
faz de la tierra, en un abrir y cerrar de ojos.
Es muy probable que te preguntes por lo seres que
vibran en positivo y estés convencida/convencido de que si alguien tiene una
rata vibratoria alta, puede descontaminar el área donde vive, pero esa no es
más que una creencia sin asidero, ya que de ser así, ninguno de los grandes
maestros que han hollado la tierra hubieran podido ser víctimas de sus
agresores, ya que sus altas vibraciones hubieran evitado el daño y hubieran
alejado a las multitudes.
Por el contrario, debes saber que las vibraciones, las
intenciones y los deseos negativos se realizan con asombrosa rapidez, mientras
los positivos se alcanzan después de un tiempo, digamos; de incubación.
¿Porqué? Porque como la gran mayoría de las energías sobre el planeta son
negativas y, lo afín atrae a su afín, pues ya tenemos montañas de ese tipo de
energías asociándose con las generadas en este momento y realizándose ipso
facto.
Así pues, en este ahora la tierra sufre los estertores
de las enfermedades descritas; y, muy posiblemente, cuando sus escalofríos y
convulsiones derrumban las construcciones de los humanos, le llamamos ira
divina, castigo de Dios y otro poco de estupideces parecidas.
En definitiva te invito a tomar consciencia, desde tu
particular punto de vista respecto a lo dicho, y de ser posible si tus
conclusiones rondan por allí, ayudar al planeta a sanarse, sanando tus campos
emocionales, dejando las rabietas y todas las toxicidades de lado, para
permitir que nuestros hijos y nietos, puedan disfrutar de la Tierra con que
nosotros nos hemos deleitado.
Para terminar, te dejo esta imagen que de ser posible
debes ver con los ojos de tu alma o de tu corazón, para entender que Yo, Tú,
Ellos, Nosotros y la tierra… somos ¡Uno Solo! Y que en nuestras manos está Su salvación y la
Nuestra.
Fraternalmente,
Jorge Enrique





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