martes, 31 de enero de 2017

LOS ESPEJISMOS DE LOS ENAMORADOS

¿Por qué? Es la gran pregunta..

  ¿Por qué, dos personas que se unen enamoradas (sintiendo amor), con una gran cantidad de sentimientos y emociones prácticamente incontrolables, movidos por la necesidad de satisfacer sus ardientes impulsos y sentires, resultan un par de extraños unos cuantos días, semanas o meses después?
¡Justamente, por lo expresado!
Se debe tener en cuenta que la pasión, los incontrolables impulsos y el cúmulo de necesidades, son simplemente eso: Pasión, Emociones y, Necesidades. Y, estas y aquellos, NO SON los ingredientes del amor que sostiene las uniones conyugales “hasta que la muerte los separe”. 
La necesidad es, a decir del diccionario un: Hecho o circunstancia en que alguien o algo es necesario.   2 Cosa que es necesaria para alguien o algo. RAE.  Su enunciado podría ser; necesito los zapatos para caminar o, necesito comida para sobrevivir. Por lo tanto, la necesidad no es amor.  Es una circunstancia, una emoción, un sentir, un deseo de poseer algo que me da comodidad o supervivencia.
La pasión desde el punto de vista de los filósofos y poetas, “es un fuego que todo lo consume” por ende, la consumación del amor que es la unión sexual, basada exclusivamente en la pasión, no es un argumento suficiente para formar un hogar. Ya que al someterse a tan “riesgosa” acción; por desgracia, este fuego consume no solo el deseo sexual, si no, que permite descubrir tras la resaca, la más tremenda de las verdades; No estaba enamorada o enamorado, simplemente el deseo sexual, las feromonas eran las causantes de todos aquellos maravillosos sentires que a veces en una sola noche, suelen evaporarse.

Pero; ¿Que son las feromonas y qué papel juegan en los seres humanos?  Adjuntamos la siguiente explicación que, a nuestro juicio, es la más precisa y clara al respecto que encontramos en la red y la cuál ha sido adaptada y corregida de forma importante por nosotros:
Uno de los fenómenos químicos de nuestro cuerpo menos conocido por los seres humanos, es el de las feromonas.  Feromona se deriva de dos palabras griegas: pheran (transferir) y hormas (excitar). En resumen, las feromonas son sustancias químicas que envían señales de olor subconscientemente a las personas del sexo opuesto que de forma natural disparan sentimientos y emociones de atracción sexual.
Las señales de las feromonas son detectadas a través de un órgano que se encuentra dentro de la nariz y que es llamado Órgano Vomero nasal (OVN). Cuando el OVN detecta la feromona, envía una señal de respuesta sexual al cerebro.
El olor de feromonas que envuelven el cuerpo, es un factor poderoso en la atracción subliminal que aumenta la libido y que activa la excitación sexual. Por lo tanto, todos los sentidos están expuestos y activados para el realce del placer sexual. Y el olfato se convierte en el principal protagonista.
Nos acercamos a una persona del sexo opuesto y, al instante y no en todas las ocasiones, algo nos calienta por dentro. No es un llamado del amor, son la feromonas. Nuestro olfato no sólo permite percibir olores, también tiene un sentido sexual y puramente animal, es decir, nos hace sentir atraídos hacia personas del sexo opuesto, provocándonos una especie de deseo a primer olfato, más que amor a primera vista.
Cada ser humano tiene una preferencia por el olor corporal del sexo opuesto porque nuestro olfato nos guía hacia machos o hembras (definición científica) con nuestras mismas inclinaciones. En los estudios más recientes sobre sexualidad biológica del Instituto Karolinska de Estocolmo, Suecia, se ha investigado sobre el olor de las hormonas sexuales presentes en el sudor, llamadas feromonas, que provocan deseo sexual en muchos animales.
Hasta hace poco se creía que las feromonas eran intrascendentes para el ser humano y que no estaban conectadas con el cerebro, pero investigaciones recientes de la Universidad de Utah, en Salt Lake City, EE.UU, han demostrado que las feromonas también juegan un papel poderoso en la sexualidad humana. Una persona heterosexual expuesta al olor de las feromonas del otro sexo, reflejará una respuesta en la parte de su cerebro involucrada con la urgente necesidad de  actividad sexual.
Como podemos ver, somos más “víctimas” del olfato que de la vista, (aunque ninguno de los dos tiene relación con los sentimientos), lo cual es o debería ser una especie de “luz roja” a tener en cuenta en nuestros encuentros y los encuentros de nuestros hijos, (quienes deberían de estar alertados y educados profundamente respecto al tema), con personas del sexo opuesto, ya que después de adquirir este conocimiento, sabemos que estar urgidos sexualmente o enamorados no son cosas compatibles. Por el contrario, son dos cosas totalmente opuestas y están puestas en orden inverso, ya que primero deberíamos enamorarnos para luego pensar en tener relaciones sexuales con el ser que amamos, pero generalmente, como queda demostrado, primero nace la urgencia sexual y posteriormente, por desgracia en la mayoría de los casos, ya contraído matrimonio o con nuestra pareja embrazada, empezamos a preguntarnos si estamos o no enamorados.  Esta tremenda “equivocación”, confundir amor con urgencia sexual; es la culpable directa de la mayoría de los problemas en el hogar y del 99% de los divorcios.
Si logramos tener en cuenta estas circunstancias, podemos valorar los peligros de las feromonas y nos atrevemos a actuar como personas conscientes, dándonos los tiempos, los espacios para comprender lo que realmente nos mueve hacia el ser de quien nos sentimos enamorados y los espejismos que nos han obnubilado la mente; las cosas pueden cambiar dramáticamente para nosotros y para quienes nos siguen por los senderos de la vida.



Fraternalmente,

Jorge Enrique

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