Aquel atardecer los había tomado de improviso en la
pradera...
El anciano hizo una señal con la mano, y todos los chicos procedieron
a sentarse a su alrededor. Unos colocaban hierba seca entre sus dientes y
otros, más audaces, intentaban atinar con ella en el oído de sus compañeros. El
maestro carraspeó y el silencio; la más hermosa de las sinfonías, se pudo
sentir entre los presentes.
-Maestro- se arriesgó Arián, -¿Podrías explicarnos más
a fondo aquello de los dos amos?- -La verdad que me llama la atención saber cómo
puedo trabajar para dos patrones a la vez- Las risotadas hicieron levantar el
vuelo de las aves y saltar a los ciervos y cervatillos que se habían unido al
corrillo, mientras dos o tres ardillas unían sus risas a las de los muchachos.
“Es más complejo que lo que propones Arián” Dijo el
anciano, “En ciertos lugares del mundo, las personas a fin de tener los
artefactos y lujos anunciados por los medios, tienen dos y hasta tres trabajos
diferentes con diferentes empleadores, pero; aquello de servir a dos amos a la
vez, es una propuesta en tiempo real y no en diferentes horarios”
-Pero Señor…- protestó Josh. -Eso es simplemente
imposible, a menos que como tú nos has enseñado podamos desdoblarnos y ni aun
así sería posible porque en la esfera del siempre peligroso mundo astral, no se
trabaja-
“Aciertas en tu razonamiento hijo, el problema real es
que el ser humano, teniendo siempre dos opciones, dos caminos, dos sistemas
diferentes por vivir en el mundo dual, prefiere el que menos trabajos y
responsabilidades le reporte” “De manera
tal, que sabiendo que si no hace lo que las personas de su edad hacen, no será
aceptado dentro del círculo social de aquellas, ejecuta los mismos extravíos
del grupo”. “Esto desde luego, satisface a su ego, pero relega a su alma” Dio
dos pasos hasta el arroyo, dobló sus rodillas, metió en él un cuenco de madera
y bebió complacido.
"Nadie podría decir que debemos olvidarnos de las
necesidades y cuidados corporales, pero lo que no se entiende, ni se ha querido
entender que no es el cuerpo el que nos causa interferencia en la comunicación
con el alma, si no; el Ego a través de las llamadas “necesidades” exteriores,
como; urgencia social, fiestas, lujos,
apariencias, vanidad; la posesión de lo que tienen los demás y otras bagatelas,
es absolutamente importante para no sentirse menos, uno de esos artefactos, que
se ha convertido en una especie de implante biónico en la mano de la mayoría de
la humanidad lleva por nombre celular y es el causante de la mayor ruptura de
las relaciones familiares e interpersonales, superando a la televisión, pero
casi nadie cae en cuenta de esto” “Sin embargo la urgencia espiritual, ni
siquiera resuena en sus consciencias” afirmó tristemente el anciano, para
quedar en total silencio, como meditando.
-¿Cómo entonces, equilibrar esta situación Maestro,
acaso los templos religiosos no están llenos de feligreses el domingo,
rindiéndole culto a Dios? Preguntó Josh
“¡¡Ese es el mayor problema!” tronó el anciano, “Creer
que con rituales, golpes de pecho, cánticos, aplausos y alabanzas, se le sirve a Dios” “Creer que el Señor del
Universo necesita que le rindan culto, es la mayor de las necedades y una
magistral estupidez” “Vivimos convencidos que repetir las oraciones inventadas
por otros, son las precisas para llegar a Él y creer que si no se le reza u
ora, no te escucha o que discrimina a quien sí, y a quien no, le concede la
petición o le hace el milagro, es la mayor de las sandeces; pero; como el uso
de la mente es tan limitado por parte de la mayoría, pues se aceptan de buen
grado tamaños despropósitos, sin ni siquiera analizarlos un par de segundos”
-Entonces…- preguntaron en coro los chavales, -¿Qué es
lo que tenemos que hacer para servir a Dios?-
“Percibid el sentido de vuestras palabras” “Habéis
dicho servir y, si de tal se trata, no será justamente hablando, repitiendo,
golpeando pechos, estar de rodillas o en contemplación, porque como podéis
percibir todas estas acciones, adolecen de práctica y, la acción del verbo
Servir desaparece, puesto que el reza; Yo sirvo, tu sirves, él sirve. No dice;
yo permanezco estático, perdido en elucubraciones y aparentes sacrificios” “Y…
puesto que los sacrificios tampoco son servicios, lo que estamos haciendo para
servir al Señor es..., absolutamente Nada” “¿Alguno de vosotros ha levantado,
sanado, dado de beber, alimentado o prestado socorro a uno de vuestros hermanos
con palabras?”
-NOOOOOOOOOOO!!!- respondieron a coro los chavales.
“¿Alguno de vosotros se ha sentido servido, por
vuestros padres, asistido por vuestros médicos, transportado hasta la ciudad o
vestido con palabras?”
-NOOOOOOOOOOO!!!
“¿Entonces, cuando hablamos de servir a Dios, es a
través de acciones a realizar a través de nuestro prójimo porque no existe otra
manera, o; ¿alguno de vosotros está convencido que puede ayudar a Dios de
alguna forma?” “Cuando hablamos de servir a nuestro prójimo decía, las palabras
no son válidas si no; en caso de orientación y consejo; y, ambos, tendrán que
ser solicitados primero.” “De lo contrario, “pecaremos” de entrometidos”
Los chavales miraban a su Maestro como hipnotizados,
algunos, boquiabiertos...
“¡Atended!” “El servicio al Padre Celestial, empieza y
termina en nosotros mismos primero, antes de querer ayudar a los demás” “Una
vez que cada uno de vosotros logra separarse ligeramente del reino animal y se
gradúa como Ser humano, estará listo para servir a los demás, sin
intromisiones, imposiciones, sectas, religiones o arandelas de ninguna especie”
“No pretendáis ser como aquellos que la humanidad llama líderes y ellos no son
capaces ni de liderarse a sí mismos, siendo la primera condición del Verdadero
Líder” “¡Os advierto!...” “El requisito para amar y servir a la humanidad es:
Amar, respetar y servir a Vuestra Divinidad y después a los demás” “Recordad el
mandamiento del Cristo “Ama a tu prójimo, como a TI mismo”
En definitiva, una vez que has tomado conSciencia de
quien eres y has dado los pasos evolutivos para llegar a ti, podrás Servir al
Padre, porque habréis trascendido a vuestro ego y matemáticamente, estaréis
sirviendo a un solo amo”
Fraternalmente,
Jorge Enrique



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