viernes, 30 de junio de 2017

¿SOY EL ÚNICO ADICTO?


Cada día me enfrento a la disyuntiva de encaminar mis acciones o comportamiento por la ruta de mi consciencia. Al despertar me entrego por entero en mente, cuerpo físico, emocional y etérico a mi Ser o Alma, para que sea Él/Ella, quien dirige cada uno de mis pasos. Lo hago con fe, esperando que ese día mí divino Ser me emplee y haga que actúe de la manera que él desea que lo haga.

Sin embargo, al introducirme en las labores del día, sean estas complicadas, laboriosas o no; me pierdo de mí mismo y resulto haciendo, viendo, hablando o actuando de una manera que es totalmente contraria a lo que esperaba, pensaba, creía, que iba a ser. A veces, me doy cuenta de que no estoy actuando como debiera, como me gustaría a mí mismo que fuera, pero; como autómata sigo en la mecánica del asunto en que me encuentro; para luego, tener una especie de resaca espiritual, física y moral si se quiere, por no haber podido dominar los impulsos marcados a través de los años en mi mente y cambiar los patrones de mi mundo interior de una vez por todas.
La serie de preguntas que han nacido en mi interior son: ¿Soy un adicto?
¿Es adictivo vivir bajo los patrones con los que fui educado, formado, capacitado? ¿Se convierte en una adicción la aplicación de la rutina diaria? Tal me parece.  Me da la sensación que los humanos, vivimos bajo la influencia de un cúmulo de emociones adictivas, que al ser repetidas una y otra vez a lo largo de los años; un tiempo después, nos obligan a ser ejecutadas, repetidas, copiadas, dependiendo de ellas para sentirnos bien con nosotros mismos, más aún cuando varias de aquellas prácticas llegan a ser placenteras en uno u otro sentido y grado.
¿Podríamos decir entonces que; el libre albedrío llega a ser tan, tan, tan absoluto, que nos permite generar nuestras emociones, juegos, placeres, practicas, labores y pensamientos, incluso, hasta perdernos de nosotros mismos y lo que es peor de nuestro Ser interno?


¿Resultaría entonces que el juego de la vida consiste en descender de nuestro perfecto estado átmico al planeta, tomar un cuerpo físico dirigido por un Ego e iniciar una justa sin reglas llamada vida, en la que el ego tratará por todos los medios y a toda costa, que el ser humano se olvide  de que es un alma experimentando la dimensión física a través de un cuerpo, y, se pierda en las desconocidas, oscuras, placenteras, lujuriosas, profundas, alegres, divertidas, maliciosas, eróticas, puritanas, envidiosas, egoístas, mentirosas, odiosas, rencorosas, abyectas y pueriles dimensiones de la existencia, y sumiéndose cada vez más en el más profundo y tenebroso pozo del olvido de sí mismo, sus lumínicos e intrínsecos valores, sus poderes, capacidad y procedencia?

Decididamente ganará quien venza a su contrincante en la desigual lucha.

Desigual porque el alma poseída por el más absoluto respeto al libre albedrío, retrotrae sus poderes y capacidades, para darle paso al agresivo ego, que envalentonado, por la permisibilidad de su contendor, abusa de sus armas y poderes antes descritos. ¿Cómo vencer entonces? ¿Cuáles son los medios, los métodos y los sistemas a través de los cuales podamos eludir el acoso de los mencionados  instrumentos del ego? Instrumentos que toman dimensiones descomunales cuando son apoyados por el marketing, la publicidad, las industrias, la pornografía, el erotismo, los medios, las industrias farmacéuticas, los monopolios y por una tremenda y portentosa falta de consciencia, o mejor dicho de conocimiento para manejar la consciencia en nosotros mismos.


El sólo hecho de caminar por las calles de una ciudad, nos distrae. Las personas, los escaparates, los autos, el estar velando por nuestra integridad física, las mujeres bellas o los hombres guapos (según el sexo que tienes), el celular, la tecnología ocupan nuestra mente, a tal punto; que nos olvidamos no solo de nosotros mismos, si no; que en ocasiones olvidamos lo qué íbamos a hacer o comprar en un lugar determinado y cuya compra o diligencia fue la razón que nos llevó a la calle.
Como dice Chopra “Pagamos para estar lejos de nosotros” El cine, los conciertos, la ópera ocupan gran parte de nuestro interés. Y, en el recogimiento de nuestra casa, nos dedicamos a mirar la televisión horas enteras y las noticias a la hora de consumir nuestros alimentos. Las amas de casa, dedican una buena parte de su tiempo a las tareas del hogar y el cuidado de los niños, y quienes laboran, ocho horas de su tiempo dedicados a sus responsabilidades profesionales. Todos ellos pasando por alto la parte intrínseca de su ser, ya que las tareas del trabajo exigen total entrega, eficacia y eficiencia.

Al llegar a casa en la noche, cansados, solo pensamos en descansar, obviamente después de experimentar las dulzuras  y placeres del sexo, cuando se puede y tiene pareja. Luego… dormimos plácidamente seis, siete u ocho horas y; ¡A repetir la rutina diaria!

Entonces ¿Cuál es el tiempo, método, o sistema para estar con nosotros mismos, meditar, interiorizarnos, concentrarnos en las cosas del espíritu? ¿Cómo, cuándo, donde, con quien,  procuramos el momento, la forma adecuada para buscar el reino de Dios y su justicia y esperar que se nos otorgue lo demás por añadidura, si estamos mecanizados, automatizados, robotizados (que a fin de cuentas son lo mismo), inducidos, lavados de cerebro desde que nacimos y crecimos bajo los tradicionales métodos adoptados por la sociedad desde la edad de piedra?  Criados bajo la sombra de una serie de religiones obsoletas, arcaicas, dogmáticas, contradictorias desde su esencia misma, (las contradicciones de la biblia son las más grandes incongruencias de cualquier escrito hasta la fecha), llenos de ritos, ademanes, creencias y servilismo estúpido, crecemos entiendo que eso es amar a Dios. Despersonalizados a partir del momento en que nuestros conceptos, creencias, ideas, interpretaciones de los libros “sagrados” y rituales religiosos, no son aceptados, si no; impuestos. Religiones donde se entrega lo más sagrado del ser humano, como humano; en las manos de otro ser humano que, porque viste de una forma determinada y vive espléndidamente a nuestras costillas, tiene una credencial expedida por Dios en persona para que lo represente en la tierra. Y no solo eso, si no; que lo que una, desuna, maldiga o bendiga en la tierra, será automáticamente asimilado por el hacedor en el cielo, quien a pesar de ser Infinitamente, Bueno, Justo, Amoroso y Misericordioso, te condena por toda la eternidad, exactamente como lo hace su representante.  

Estos dogmas de pacotilla, como el de vivir como se te dé la gana y luego arrepentirte e irte al cielo, tienen a la humanidad encadenada a una fe de cartón, expresada únicamente con palabras una veces y otras con la creencia absoluta de que Dios velará por nosotros y los nuestros, sea cual sea la manera de comportarnos, aplicar, o aplastar los mandamientos; especialmente el del amor.

Todos estamos esperando a que Dios se manifieste en nuestras vidas como hemos visto en la televisión que sucede en la de otras personas. Aprendemos entonces que existen los milagros y que son gratis, por eso, pasamos la vida entera esperando a que suceda el nuestro…  

Fraternalmente,

Jorge Enrique               


lunes, 26 de junio de 2017

LA METAFÍSICA


Parte de la filosofía que trata del ser, de sus principios, de sus propiedades y de sus causas primeras.

Burgos Stone dice que la explicación más sencilla de la palabra metafísica es Meta del termino griego introducir, y, Física en el interior del físico.  Es decir, introducir dentro de nuestro corazón o nuestra alma todo lo que nos rodea y allí en lo más recóndito, buscar el sustento tripartito.  La nutrición del cuerpo, de la mente y del espíritu.  Deepack Chopra, lo plantea de una manera más fácil de comprender; “Vivir con referencia al espíritu” Vivir, no con referencia a lo externo sino a lo interno, consultar a ese maravilloso ser interior y convertirlo en nuestro cotidiano consejero.  ¡Esa es la clave!

Para los que incursionan en ella, el mayor problema de todos en el campo estriba en la inercia.  En ese estancamiento que produce “el saber” sin conocer.  Es decir, el conocimiento intelectual y el absoluto desconocimiento práctico de cada ejercicio, la aplicación de cada ley, la pronunciación y actualización a cada instante de los sonidos sagrados o mantrams, la aplicación de la respiración inteligente, la absorción de luz en cada momento,  la irradiación de la misma de forma consciente y la aplicación de la fe con absoluta constancia.

¿De qué sirve saber que en nuestro pueblo existe una cascada si no la visitamos nunca y por ende desconocemos su belleza?  ¿Para qué nos sirve concluir que la sabiduría es el máximo de los conocimientos y galardones si no vamos en procura de ella?  ¿Con qué objeto concluimos que Dios posee la solución de cada uno de nuestros problemas si cuando ponemos la solución de ellos en sus manos, al minuto estamos desconfiando de su grandeza? Y por último, cabe preguntarnos ¿De qué sirve poseer el más fértil de los terrenos si no sembramos en el ni siquiera cactus? ¿Para qué ser el dueño del manantial si no bebemos de él?.

Expresado de otra forma, el hombre se precia de ser un Dios en miniatura y con ello se conforma.  Solo con saberlo se siente grande e importante y por supuesto, ¡le basta para presumir!.  Sin embargo, pese a habitar entre los mortales “miles de representantes de Dios en la tierra”, ésta sigue inmersa en la desolación, el hambre, la explotación, el egoísmo, la envidia  y la guerra.

Los jinetes del Apocalipsis campean sobre la faz de la tierra y el hombre; sabio, conocedor, científico, estudiado, docto y en fin amo y señor del mundo. . . no los ha descubierto, ni los ha visto galopar, ni ha vislumbrado el polvo de la desesperanza levantándose a sus espaldas.  El hombre no está ciego.  ¡Quiere estarlo!   Él ve, la fina línea de los autos de lujo, o las curvas de las mujeres que convencidas de la belleza de su cuerpo dejan agusanar sus cerebros por los parásitos  de la vanidad, la lascivia y la coquetería.   Cuenta con avidez los dineros que llegan a sus arcas provenientes de la explotación de sus congéneres, atesora bienes y se hace dueño de una cantidad de objetos que posteriormente se adueñan de él y lo someten.  Observaremos a estas personas sufrir las penas del infierno porque le rayaron el carro, se le perdió el reloj, se le cumplió el seguro, o; porque no llegó el guardián que cuida sus ”tesoros”.  Veremos al profesional de cualquier rama ponerse pálido porque le dicen “señor” no le llaman por su título.  Y es natural que empalidezca! Si no sabe lo que es el señorío.   Todas estas personas valen por lo que tienen.  Sean títulos o propiedades.  Desconocen su valor intrínseco y al desconocerlo ¡Qué poco valen!                 

Lo único que vale la pena es intentar llegar al dominio de sí mismo, porque con el dominio propio, viene el de los demás.  Se gana una autoridad divina porque al conocerse uno, ¡conoce a los demás! Es lógico, al descubrir el funcionamiento de nuestra mente, nuestros cuerpos áuricos, al dominar o controlar nuestras emociones alcanzamos la soñada inteligencia emocional.  Entonces, nos convertimos en dueños de nosotros mismos, nadie nos maneja, nadie nos manda, excepto la divinidad que reina dentro de nosotros y que el Cristo nos ponderara varias veces advirtiéndonos que el reino de Dios estaba dentro de nosotros.

También se lee en uno de los evangelios estas aparentemente enigmáticas frases “Lo que hoy oculto está, mañana será gritado desde las azoteas”  Precisamente se refería a los conocimientos metafísicos, a la angelología y a la teosofía que en aquellos tiempos recibían el nombre de ciencias ocultas.  Ocultas porque era prohibido hablar de ellas con personas “comunes” (léase no iniciadas) con el ánimo de no arrojar “perlas a los cerdos”.  Aquel ocultismo, es hoy uno de los mayores comercios del mundo.  Los libros sobre estos temas, son los más vendidos en el mundo y, desgraciadamente, los menos comprendidos.  ¡Tantos autores tratando el mismo tema, desde todos los ángulos! Pero, volvemos al comienzo.  Mientras no practiquemos y vivamos (el reino de Dios no es letra muerta) lo que aprendemos, nunca lo conoceremos¡.   Y la aceptación de éste principio es vital.  Saber no es conocer.  Personalmente, Yo sé que existen muchas cosas que no he visto o que no he experimentado, sin embargo no las conozco, y por lo tanto, sigo siendo un ignorante en aquellas materias.

Está dicho que el reino de los cielos es para los valientes.  ¡Toma coraje lector y láncese a la más hermosa de todas las conquistas!.  Haga lo de Hércules; vénzase si mismo.  Y entonces... descubrirá que en realidad usted es Un Dios en miniatura.  Transcribo textualmente la respuesta que diera Sai Baba al reportero británico que le preguntó si era cierto que él era un Dios; “Claro que lo soy, y tu también.  Solo que tu no te acuerdas y yo sí” 

Con profundo amor,


Jorge Enrique 

miércoles, 21 de junio de 2017

LA RECIPROCIDAD




El tema de la reciprocidad es un tanto complejo, en virtud de que interviene la percepción particular de cada individuo, y por ende, también su personal  discernimiento.  Al no estar regida o encasillada dentro de una serie de reglas o parámetros a cumplir indistintamente por las partes involucradas, queda sujeta a la interpretación de ocho billones de individuos que, sin lugar a duda alguna aportarán o exigirán ocho billones de razones contundentes al respecto.
Una de las fórmulas aparentemente más sólida para lograr una sana reciprocidad sería crear un “sistema”.  Una especie de acuerdo previo respecto a que estoy dispuesto a aportar, de qué forma, en qué cantidad, en qué momento y de qué calidad.  Por tanto, espero de ti exactamente las mismas cosas en las mismas proporciones y maneras como tu las recibes.  Si aquello llega a ser posible, si lo podemos establecer como una especie de “ley” a la cual las personas involucradas están sujetas, estaríamos siendo reciprocados a la perfección por quienes nos rodean.
Teniendo en cuenta que las relaciones interpersonales generalmente se centran y despliegan desde nuestro mundo sentimental-emocional, todo lo anterior es impracticable, al tenor de estas dos poderosas manifestaciones, que de hecho controlan y manejan al ser humano.  Únicamente nos queda entender que cada quien tiene una manera propia de ser, de entender y de llevar a cabo sus propios patrones de conducta frente a cada acontecimiento de la vida.  Por ende, no existe otro procedimiento frente al tema que nos ocupa, si no, aceptar la postura de cada quien en beneficio de la paz personal y de quienes interactúan con nosotros en el ámbito que fuere, y muy especialmente en el hogar; donde estamos como inspectores, pendientes de las supuestas fallas de nuestro cónyuge, para proceder a reclamar y exigir reciprocidad a nuestro aporte, sentimental, económico, emocional o de cualquier otro aspecto, pasando por alto la individualidad de nuestra pareja y la particular singularidad en su manera de ser, pensar y sentir. 
Si estamos insatisfechos de la forma como se reciprocan nuestras acciones, lo único que podremos hacer es efectuar los cambios necesarios en nosotros mismos paulatinamente, sin prisa de ninguna especie,  cambien nuestra forma de ser por una más o menos parecida a la de nuestra pareja, contemplando siempre la posibilidad de correr el riesgo de ir en detrimento de aquello que sustancia la estabilidad de nuestro hogar.    
Aprendamos a comprender que, por ignorancia, falta de cultura, de sensibilidad, capacidad, educación, formación e individualidad, cada uno de los seres humanos tendrá su manera propia de expresarse y ser en todos los sentidos.  Recordemos que, al querer cambiar a nuestros semejantes, generalmente creamos un abismo que nos distanciará lenta, pero; seguramente de nuestro cónyuge, familiares y amigos. La verdadera compresión y madurez, radica en saber que la mayoría de los seres humanos, son totalmente diferentes a nosotros y aceptar esa diferencia. 
Esta Sí es una “fórmula” real (si no es la única), para alcanzar el grado de satisfacción que nos causa sentirnos reciprocados por nuestros actos. 

Fraternalmente,

Jorge Enrique


sábado, 17 de junio de 2017

LA VOLUNTAD DE DIOS



El planteamiento de la voluntad divina en la vida de los hombres, ha generado cierta polémica con respecto al uso de libre albedrío, por eso el presente artículo. 

A lo largo de los años se ha repetido millones de veces la frase “Es voluntad de Dios”.  A fuerza de repetición e inducción ha calado en las mentes de los seres humanos, que la usan a diestra y siniestra, sin detenerse a pensar en el significado y connotación de sus palabras.  Simplemente repite como plumífero parlante, en los rituales religiosos las sentencias y enseñanzas Crísticas sin prestar atención a su significado y con total carencia de aplicación.
Por lo tanto, hemos llegado a la aberrante situación de “colocar” como frase de cajón “es la voluntad de Dios” como sentencia máxima, en cada uno de los acontecimientos negativos de la vida. ¡No se usa en los momentos relevantes! Si no, en los desastres, pesares, enfermedades, dolores.
Cuando alguien acude a uno de los supuestos representantes de Dios, de la religión que fuere para contarle sus penas, la frase obligada, la que supone que va a calmar los profundos pesares del doliente es: “Hijo mío, acepta la voluntad de Dios”. Declarando con ello, como culpable de los pesares del sujeto a Dios.  ¡Vaya falacia y comodidad”
Si a una familia se le incendió su morada perdiendo todo cuanto poseían, fue la voluntad de Dios.  Si violaron a las hijas de nuestros vecinos; fue Dios quien lo quiso; el Boeing de determinada aerolínea, que se precipitó  a tierra ocasionando decenas de muertos, cayó por voluntad Divina; los accidentes de tránsito, los robos, asesinatos, estafas, infidelidades, asaltos, la venta y consumo de estupefacientes, la pérdida del año lectivo, o el semestre en la universidad, tropezar y dar de bruces contra el suelo; los huracanes, tornados tsunamis, temblores, terremotos, guerras, revoluciones, genocidios, explosiones de la corona solar, y todo cuanto acontecimiento negativo, fatídico o aberrante ocurra sobre la faz de la tierra es ocasionado por Dios ya que el decir de los mercaderes de la religión, es que todo aquello es la voluntad de Dios en acción.
Sin embargo, cuando te ganas la lotería, el bingo, te casas con un o una millonaria, ganas la rifa del auto, te promocionan en el empleo o logras alcanzar la meta que te propusiste, simplemente tuviste una SUERTE fantástica y Dios, queda a un lado con voluntad y todo.
¡Esa es la fe de la mayoría! Tal vez varios de los lectores se rasguen las vestiduras y protesten, pero; en su interior. . . ¡tendrán que reconocer que han aceptado y aceptan tal postura cuando las cosas se complican y los eventos llegan a sus puertas! 
Aun así, siguen esperando que el Amor, la Misericordia y la Justicia Divina, lleguen a sus puertas. Resuenan en mis oídos y espero que en los de cada uno de ustedes también las palabras siempre atemporales del Cristo: “Hombres de poca fe, por vuestros actos seréis reconocidos”  “Con la vara que midieres se os medirá”.  Aún estamos a tiempo de reconocer que el Padre de todas las cosas es reconocido como el Dios Infinitamente Misericordioso, Amoroso, Justo y Bueno. Es tiempo de que sintamos y aceptemos que cada uno de nosotros somos el templo de Dios y que los sucesos a nuestro alrededor, son obras de la inconsciencia de nosotros mismos, desencadenando los tortuosos eventos naturales y el caos de una sociedad contaminada por sus propios componentes.
Tengamos en cuenta las palabras de ese escrito anónimo que dice:
YO SOY LA FUENTE
Yo Soy ese que tú buscas. Yo Soy ese que tú eres. Estoy en todas partes y Yo estoy en ti. Poco importa mi nombre poco importa mi rostro, ese se te aparecerá el momento llegado. Yo estoy en ti y yo estoy contigo. Yo estoy en todas partes. Yo estoy por lo tanto, en un cuerpo y Yo Soy ilimitado y Yo estoy limitado de la misma manera que tú te has limitado. Yo te he acompañado en la limitación. Nunca te he abandonado en toda la Eternidad, esperando en silencio, este momento y esos momentos.
Yo soy La Fuente, yo soy La Fuente de Tu Fuente. Sólo soy tu espejo. Yo sólo Soy eso que tú eres cuando ríes, cuando tú dejas ser eso que debes ser. Si tú te abandonas a mí, Yo me abandono a ti. Si tú te revelas a mí, yo me revelo a ti. Yo Soy ilimitado. Yo Soy también ese que tú eres desde toda la eternidad y que todavía no has realizado en su totalidad. Yo soy el aliento en tu corazón. Yo soy el aliento de tu alma y tu espíritu.
Tú me conoces como Yo te conozco. No hay más distancia entre tú y yo que esa que tú has aceptado y que Yo he aceptado que tú pongas. Estoy presente en esta densidad desde el inicio de esta Dimensión. Estoy allí arriba, como yo estoy aquí. Estoy en todo lo que vives. Estoy en todo lo que has experimentado, a fin de aproximarme a ti, y por lo tanto de mí.
Yo soy la Luz de los mundos como tú eres la Luz del mundo. Yo soy la eternidad y el infinito participando en ti en el transcurso del tiempo que es finito. Vengo a ti como yo te lo había prometido.
Yo soy la Alegría. Yo soy la simplicidad. Yo soy quién te da calor. Yo soy el olor de la rosa que eres. Soy el perfume de la rosa que tú exhalas. Todo lo que ves, todo lo que oyes fue creado por mí para ti. Nada de lo que existe dentro de esta densidad es ajena a mí. La tierra sobre la que caminas soy yo. El cielo que contemplas es mi Verdad. Yo espero que tú me reveles en ti. Espero que tú vivas en mí. No hay más distancia entre nosotros que la ilusión de tu mirada. No hay distancia que la promesa que he hecho en respuesta a tu juramento.
Yo soy la Unidad en la multiplicidad. Yo soy la multiplicidad que reúne la Unidad. Yo Soy tu como tú eres yo. Yo me revelo a ti pacientemente, eso te lo había prometido. Yo soy lo Ilimitado como lo limitado porque yo soy el que yo soy. No hay ninguna barrera entre lo Ilimitado y limitado. No hay límite a lo que yo soy. Yo te quiero en la paz, porque si estás en paz, yo soy la Paz. Te quiero en la Alegría porque si estás en la Alegría, estoy en la Alegría.
Quiero que atices en ti la Luz y el Fuego. Hazlo crecer en ti y luego enciende en todos los demás la misma Luz y el mismo Fuego. Tú eres el portador de mi Luz, como yo soy el Portador de tú cuerpo. Yo resido en ti, como tu espíritu reside en mí.
Tú haces posible la vida dentro de esta Densidad. Yo hago posible la manifestación de la Belleza y la Creación. Soy la totalidad de las posibilidades. Yo soy también lo imposible. No puedes contenerme en torno a una definición. No puedes contenerme a través de la respiración y de la Vibración de tu Corazón. Tú eres la llama eterna donde Yo Soy el Aliento.
Dar un paso hacia Mí es dar un paso hacia ti. Reconocerme es reconocerte. Amarme es amarte. Yo soy la Fuente de las Fuentes. Yo Soy la Alegría. Tú eres yo, entonces conviértete en eso, ¡tú eres eso! La hora que tú vives; el instante que tú vives, es un instante sagrado donde mi Presencia se revela, donde mi Presencia se realiza en ti, como en todas partes.
Nunca olvides que eres la Luz del mundo. No olvides nunca que eres la Verdad, que eres la Belleza, eres la Sencillez, que tú eres mi imagen como yo soy tu imagen, que no estás limitado a esta forma, que por lo tanto, recorres e inscribes, dentro de esta Densidad. Estamos juntos en la eternidad. Estamos juntos, en la danza, la alegría, la plenitud y la Unidad. Nosotros somos Uno, como yo soy uno contigo y como tú eres Uno conmigo.
La Alegría es tú reino, el Amor es tú Espíritu. No tienes nada que temer, ya que tú eres eterno, ni de mí, ni de la vida, ni de ti. Sólo el juego de la Ilusión te ha llevado hacia la pesadez y la densidad. Esa fue tú elección a la cual yo accedí. Te he seguido en esta limitación y te he esperado.
Yo soy el Aliento de tu aliento, la Verdad en ti, entonces revélame y ábrete a mí como me yo me abro a ti. En eso reside, la Felicidad, la Alegría y la Plenitud.
Amado hijo de mi Luz, pronto, si ese es tu deseo, tú podrás contemplar mi rostro y la Luz. Este mundo llega a un período de grandes revelaciones. La Luz se devela, mi presencia se devela a ti.
Sé digno de la Verdad, de la Sencillez, de la Humildad, de la Belleza y del Amor porque tú eres eso y no otra cosa. El resto son meras ilusiones relativas a las experiencias que tú has hecho. Tú eres mi hijo, como yo soy tu hijo. Yo soy tu Padre, porque nosotros somos padres y somos hermanos. Eres todo eso a la vez. Yo soy todo eso a la vez.
Recibe mi Gracia porque tú eres Gracia. Yo bendigo en ti a la Luz y la Gracia. Yo bendigo en la Verdad.
Te Amo.
TU FUENTE

Fraternal abrazo,

Jorge Enrique     

lunes, 12 de junio de 2017

SEXO REPONSABLE


En un informe emitido por la Organización Mundial de la Salud en Marzo de 1996 en su artículo The feminine sexual problem, decía que el número de mujeres insatisfechas sexualmente ascendía al 83% y que el 78%  de ellas no conocía el orgasmo.  Aterradora estadística.

Nos pareció digno de estudio e inmediatamente pusimos manos a la obra.  Después de un par de años de serias investigaciones llegamos a una conclusión poco agradable para el sexo fuerte, “el de los pantalones”.  Pues concluimos que es natural que el macho esté fallando y que la cifra de mujeres insatisfechas sea tan escalofriante. Analicemos porqué.

El adolescente empieza a masturbarse a muy temprana edad y esa masturbación le enseña únicamente a autosatisfacerse, es decir, a eyacular.  Posteriormente su progenitor se las ingenia para que se pueda acostar con la empleada del servicio; lo cual es abusivo e inmoral o, lo envía con una agradable suma de dinero aun “buen” prostíbulo en donde la mesalina de turno le despoja de su virginidad y su dinero. Sin darle tiempo ni siquiera a respirar se abalanza sobre su “presa” y lo conduce en un raudo remolino de ardides,  a la eyaculación (léase acabar). Y es natural que lo haga promiscuamente, nunca había tenido una mujer desnuda REAL frente a él; porque en las revistas pornográficas las había visto a montones pero, en vivo y en directo ¡es otra cosa! Por su puesto, algo mucho más excitante y por ende la libido funciona en mayor proporción, total; el “ya acabé” se escucha a los dos o tres minutos de empezada la “faena”.

Lo que aparentemente comenzó como un juego, (la masturbación se toma como tal generalmente), se consolida.  El muchacho se hizo hombre -según criterios ajenos- porque eyaculó dentro de una vagina; pero, ¿qué aprendió de la sexualidad? ¿Qué sabe o que ha aprendido de la sexualidad responsable en manos de la empleada o de la prostituta? ¿Qué traduce el lector por sexo responsable? Generalmente al uso del preservativo para no embarazar a la pareja o no adquirir una enfermedad infecto contagiosa.  Pero Según la Psicología -Freud, William, Howell Masters, Erica Jong, Melanie Klein y muchos más- el sexo responsable es aquel que busca dar a la mujer el mismo placer y éxtasis que busca el hombre.  Comprendiendo que como ser humano, lo que él persigue, persigue su pareja.  Desgraciadamente estos mismos profesionales y decenas más, coinciden en que la aceptación  y el silencio femenino respecto a esta gran falla de su prematuro eyaculador  o “terminador” compañero.  Respondiendo a la consabida pregunta ¿Te gusto? Con un sí rotundo, o con su ya famoso ssssi...  mientras se guarda para sí, su frustración.

Lo más complejo del caso, es que el mismo hombre no es culpable.  La culpabilidad y la responsabilidad de éste despropósito, lo tiene la sociedad que no ha sabido quitarle el velo a tan candente tema y recapitular sobre él, para aplicar una sexología sana pero constructiva, tanto en los hogares como en los centros de docencia del mundo entero.  Una sociedad que reivindique el derecho femenino a una sexualidad participativa y exigente; que le permita recibir lo que brinda. . . Placer y Satisfacción.

Este hombre incapaz de complacer a su pareja, alega que es todo un macho porque cuando asiste al prostíbulo, hace gemir a la profesional de turno.  Parece ser que este tipo de personas no han podido comprender que esa es justamente la actitud profesional de estas “obreras del sexo”.  Fingir, gritar, gemir y jurarle a su cliente que es un verdadero macho y que es el único capaz de hacerle ver las estrellas.  (Tal vez estudien astronomía mientras él desespera en su afán de demostrar lo indemostrable).  Durante el proceso de investigación, nos causó profunda sorpresa leer libros sobre sexualidad como el Kama Sutra, Coka Shastra,  El Mito Sexual, El Tao del sexo, El Punto G, La Enciclopedia del Sexo y otros de sexualidad y metafísica, que nos hablan de la inmensa posibilidad que tiene el hombre de hacer el amor (sí, ¡hacer el amor!) durante dos o más horas, aplicando un principio mental y un entrenamiento físico.  Con lo cuál se metamorfosea de macho a hombre.  Capaz de controlar su mente, su cuerpo y capaz también de complacer a su pareja y tener la satisfacción propia de alcanzar un placer hasta ahora desconocido.  Esto nos llevó a entender las palabras de Freud: “El verdadero placer radica en evitar a toda costa acortar el proceso del placer”. 

¿Que dirán la gran mayoría de los lectores masculinos de éste medio? ¿Estarán de acuerdo o nos condenarán? ¿Reconocerán su falla (si la tienen) o intentarán llevarnos a la hoguera? Sea como fuere, la verdad es desnuda y generalmente cruel.  Si temiéramos las reacciones o buscáramos únicamente complacer al lector, nos convertiríamos en títeres y, eso ¡no es posible a ningún precio!  Queda pues, una reflexión y una meditación concienzuda.  Si se puede hacer el amor dos o más horas sin “acabar” ¿porqué contentarnos con los dos o tres minutos de marras?  La información se hizo para aprender de ella, por lo tanto invitamos a los lectores a informarse y aprender, con el ánimo de que se termine de una vez por todas la neurosis de las mujeres insatisfechas (NO están enfermas, ¡están insatisfechas!) y esa insatisfacción conduce a la infidelidad y a la estrecha amistad con el amigo íntimo de su compañero o con el compadre que tampoco la lleva donde quiere pero, por lo menos lo intenta.

Cabe señalar que la prenombrada investigación, ha producido grandes efectos en muchas de mis amistades y pacientes, pudiendo comprobar a través de ellos que realmente la aplicación de los referidos ejercicios conduce a una sexualidad plena y efectiva. Debo manifestar por respeto al lector que en cuanto a la experiencia personal se refiere, la transmutación sexual es una práctica cotidiana dentro de las escuelas teosóficas y esotéricas a las que he pertenecido por largo tiempo.  Por eso, he querido compartir esta experiencia con nuestros lectores.

Queda por comentar de la ternura, la suavidad, la sensibilidad para brindar a la mujer la posibilidad de estar preparada para el coito o el sexo activo; es decir, de ese necesario tiempo de “calentamiento de motores” que necesita ella para su lubricación y su excitación; ya que el macho u hombre, está listo para el sexo en un minuto, pero; la mujer necesita entre cinco y quince, por lo tanto. . . queda claro que el sexo entraña una serena y sabia responsabilidad y que no es una carrera de alta velocidad, si no una prueba de fondo.

Fraternalmente,

Jorge Enrique

   


viernes, 9 de junio de 2017

EL ORIGEN DE LAS CALAMIDADES



"La mayoría de la humanidad, está convencida de que las calamidades vienen por sí solas. Que son un castigo divino, o, que son parte del karma de vidas pasadas y decenas de cosas por el estilo"

La luz del día comenzaba a extinguirse; el paisaje celeste parecía una pintura surrealista, con brochazos a discreción de múltiples colores. Lo muchachos sentados en el suelo bajo el cobijo de un gigantesco Samán, escuchaban atentamente a su maestro. 
El tema no podía ser más interesante para ellos, el anciano les hablaba de cómo, las cosas que le suceden hoy a la humanidad, fueron forjadas por ella misma en tiempos anteriores…
_Maestro, prorrumpió Josh, pero; ¿Cómo es posible que alguien esté viviendo un momento de pobreza o iliquidez económica por su propia culpa, si ha sido trabajador, respetuoso y no ha delinquido?

El maestro, acariciando su blanca barba, contemplaba a sus discípulos con una lumínica y amorosa mirada, mientras sonreía afablemente. “Veamos…” Respondió, aclarando su voz. “La responsabilidad de la iliquidez y los avatares económicos que cita Josh, comenzaron en un momento pretérito, en que el actor de las circunstancias actuales, se olvidó de que era un receptor de la ministración divina a través de sus congéneres que le daban trabajo, le compraban en su local o  lo visitaban en su negocio generándole entradas y ganancias. Borró de su mente que era productor, que era el eslabón entre el dinero y el bienestar suyo y de su familia, cuya intermediaria era su labor”.
“Cuando una persona, pierde la perspectiva de su rol y se olvida de que; quien en realidad planifica, obra y hace el milagro es su Ser interior o alma, se separa de ella y vive sumido en sus costumbres, vicios, adicciones, desesperanza, y renunciamiento a la fe. Cuando se está más concentrado en las nimiedades de la vida, los placeres, la francachela, los amigos; el alma a instancias del libre albedrío, amorosamente permite que el portador haga lo que le place, por encima de lo que le corresponde; hasta el momento en que cansado de tropezarse con la misma piedra, entienda que algo ha hecho o está haciendo equivocadamente y contrario a la ley.”
“Es natural entonces que el orden cósmico, proceda de acuerdo a la voluntad de la persona y espere pacientemente a que ocupe de nuevo su lugar, asuma su rol, tome de nuevo el camino cierto y recuerde que nada ni nadie puede añadir un cabello a su cabeza.” “Es decir, que si no está convencido de que hay quien maneja los canales de la provisión, y actúa en coherencia con aquello; la pobreza le invadirá irremediablemente; más aún cuando está persuadido de que es pobre, y repite constantemente que “necesita” “quiere” “sufre” “desea”; esto hace que se cumpla el poder de la palabra y el Universo permite que siga deseando, queriendo, esperando, necesitando, sufriendo y sea tan pobre como afirma y se imagina que es”
“Cuando una persona o un grupo de ellas, afirman con tanta convicción y constancia, que son pobres, necesitados, desposeídos, que no pueden alcanzar la gracia divina, que no merecen, que su país está en crisis y ellos con aquel; están logrando que sus decretos se cumplan.” “Por lo que el universo no es culpable, si no; quienes crean su realidad con sus convicciones personales o con la falta de ellas.” “Estos últimos viven convencidos que por ser ellos, por estar vivos y considerarse intelectualmente hijos de Dios, deben llegar a sus manos fabulosas fortunas y sonreírle aquello que llaman suerte”
“Pues han de saber que, si no procuran el Reino de Dios y su Justicia, es difícil que venga a ellos aquello que procuran” “Téngase en cuenta”… El anciano hizo una larga pausa, para continuar diciendo; “Téngase en cuenta, que, con el sólo hecho de tener una fe del tamaño de un grano de mostaza, basta para estar incurso en el reino de los cielos” “¡OJO! Que digo Tener fe, en ningún momento dije repetir, pensar, creer, si no; TENER.”
 Un murmullo se escuchó entre los muchachos, que se miraban unos a otros como queriendo entender más que comprender, las palabras del anciano. “Déjenme explicarles con claridad que es tener fe” “Es tan simple como tener un cuaderno de notas, dinero, o una bicicleta.” “Escribes en tu cuaderno, montas en tu bicicleta, compras con tu dinero, porque sabes y sientes que los tienes, por eso los usufructúas, pero si dices tengo y no lo sientes como tuyo, si no lo palpas, olfateas, saboreas, si no te acuestas sabiendo que cuentas con aquello en lo que confías a plenitud tener … ¿Cómo te atreves a decir tengo fe?
“Recordad, que cada palabra Crística no es para repetirla, ES para sentirla, darle vida en tu accionar y convertirla en parte de ti, las repeticiones verbales tienen a la humanidad en donde está, y, ella no toma consciencia que está en lugar que decidió estar y que cuando no desee que aquello sea así, debe cambiar de lugar, cuando descubra que algo que hace, está mal, deja de hacerlo, cuando descubre que algo no le gusta, lo cambia. Pero; debe dejar de  jamás te escudarse detrás del frágil, consabido y estúpido; “soy un humano falente”, porque el universo es quien administra los canales de provisión y al entender que eres una persona falente, respeta tu decisión hasta que entiendas que eres un ser humano que debe corregir cada uno de sus errores y no disculparlos”
“Más no todo está perdido, cuando el individuo es capaz de tomar consciencia, aceptando y revirtiendo el proceso; contrito y arrepentido, asume su rol, recordando que tiene un proveedor natural, manifestando su fe en aquel; y se convierte en el rector de sus actos, enderezando su caminar; ¡Suceden los Milagros!” “Todo cambia, todo se allana, todo se calma, entra la abundancia por puertas, ventanas y hendijas de la casa, simplemente porque, Eras un hijo perdido y haz regresado contrito y lleno de fe en que tu padre te acogerá de nuevo en su casa y el volverá a ser tu protector y te suministrará cuanto mereces para ser feliz y abundante de nuevo”

La noche había descendido sobre el grupo, sin que nadie lo notara. En silencio, como si se tratara de no despertar a alguien que duerme profundamente, se fueron retirando por separado o en pareja, absortos, cabizbajos, pensativos; sabiéndose cada uno, desde ahora, dueño de sus actos y de su futuro…

Fraternalmente,

Jorge Enrique  



jueves, 1 de junio de 2017

ZOMBIS VOLUNTARIOS



El mundo hace menos de cincuenta años era un paraíso. La sobre explotación nacida de la codicia de los hombres, no solamente ha ido desertizando el planeta si no; que la migración de los trabajadores contratados por los primeros, también ha contribuido en grado sumo en el daño ocasionado 
Se le suma a esta situación la superpoblación. Al parecer aquello de la multiplicación de las especies hizo profunda huella en el el primitivo cerebro humano y, se dedicó a practicar las tablas a rajatabla de tal manera que de los 3.696 millones de habitantes en el 70, pasamos a los 8.000 millones.  Es decir 4.280 millones de individuos más sobre la faz de la tierra.
Para que no se noten los desmanes cometidos por los de siempre, han llamado a sus operaciones, Desarrollo. Y, en aras de este, la tecnología ha invadido la tierra. Las computadoras u ordenadores hicieron su aparición en  1936 con la Z1 creada por Konrad Zuse y pronto la IBM modernizó el sistema y la competencia con la Apple se hizo evidente, hasta la salida de la laptop en 1981. Al principio solo los millonarios podían tener una computadora, sin embargo la proliferación de marcas y modelos, permitió que prácticamente haya una en cada hogar en el 2000 y hoy más de una si contamos las laptop, tabletas y smartphon.  ¡Qué adelanto, cuantas maravillas tecnológicas!
Sin embrago como contraparte, ¡¡la humanidad dejó de pensar!! Dicho de otra manera, dejó de usar su cerebro. ¿Si las máquinas guardan nuestros recuerdos, conocimientos, hacen operaciones y cálculos matemáticos complicados por nosotros, para que usarlo? Todo se facilita en la era de la tecnología. Y, eso queda demostrado, por la destreza con que ha sido despersonalizada la humanidad. Desayuna almuerza y cena  noticias, donde se le dice como pensar, que comprar, a quien odiar, que comer y por quien votar.
 Está pendiente de su celular y duerme con él debajo de la almohada, lo carga en la mano de forma que su marca y modelo sean vistos por todos los que se crucen en su camino, y está más pendiente del wathshapp que de su familia, su salud y su integridad física; ya que no tiene inconveniente de chocarse con los transeúntes, contra los postes, tropezarse, irse entre las alcantarillas, ser atropellado por un auto, camión, bicicleta o carrito de helados como le ppasó a Xavier, un vecino de la cuadra.
A la mayoría de los usuarios del smartphone que conducen automotores, les importa un pepino pasarle por encima a un perro, peatón, ocasionar un choque contra otro vehículo, donde mueran, queden heridas, mutiladas o contusas las personas que los ocupen, con tal de ir enviando mensajes de texto, conversando o jugando con aquellos.
 Se reúnen con los amigos, la familia, el o la enamorada, van al parque con sus hijos,  para revisar cada uno sus teléfonos y sus tabletas los últimos.
Cuando puedes intimar con algunas personas y preguntarles que es lo que más hacen con sus celulares, la respuesta común es, chatear con los amigos. Y, para agravar la situación, la mayoría de aquellos son virtuales. Dicho de otra manera, perfectos desconocidos que pueden estar usando nombre, apellido, datos y fotografía falsa, que vierten conceptos copiados de la web y que sus amigos consideran sabios e inteligentes.
En definitiva, la era de la tecnología está dando al traste con la humanidad y muy pronto pulularan robots policías, meseros, y hasta amas de casa que cumpliran las cotidianas labores por los humanos, mientras ellos caminan por donde les señala la publicidad, y bailan a son de la música que le toca el vecino. Prueba de que la cibernética y la tecnología está apoderándose del cerebro de los humanos, es el “fabuloso” invento de Sergi Santos; Samantha una robot casi idéntica a una mujer, capaz de cumplir con varias labores femeninas, e incluso tener orgasmos, y; el colmo… el burdel llamado “LumiDolls” recien abierto en Barcelona, con muñecas de cilicón que ya es “todo un éxito”, a decir de los propietarios, cuyos clientes pagan $80.00 euros por sesión.
En los coches los volúmenes estridentes haciendo sordos a sus usuarios que ya olvidaron aquello de los decibeles. En un alzhéimer colectivo nos hemos olvidado de las reglas de urbanidad, civismo, de la teoría de los valores, del respeto, la fidelidad, la lealtad, el respeto a los semáforos, al peatón, a los pasos peatonales y más.
Se impuso la tecnología sobre el hombre y este se metamorfosea a pasos gigantescos en Zombi, que es lo que desean los manipuladores, cuya existencia nadie ha notado, y la humanidad baila a son de la música que ellos interpretan; voluntariamente…

Fraternalmente,

Jorge Enrique