El maestro esperaba pacientemente a que cesara el
bullicio que generaban los muchachos mientras tomaban asiento a su alrededor y
se aprestaban con oído atento, a escuchar lo que tenía que decirles aquella
tarde.
Poco a poco se fueron apagando las voces y el silencio
se entronizó completamente…
“Esta maravillosa tarde le voy a hablar de la
responsabilidad paterna que todos los seres humanos sin distingo de sexo, tienen
con los millones de hijos que han creado durante su corta o larga existencia, y
de los cuales aparentan no saber nada, o realmente carecen del conocimiento de
su existencia pese a la manifestación de
cada uno de ellos, en el acontecer diario.
Un murmullo resonó en el ambiente y varios chavales
levantaron sus manos, esperando que se les concediera la palabra. El maestro
señalo a Adrián, este se levantó y dijo –Pero maestro, ¿Cómo puede una persona
de corta edad tener millones de hijos?
__Es más replico Josh, ¿Cómo podría alguien desconocer
la existencia de sus propios hijos por pocos que estos sean?
El anciano, pasó su penetrante mirada sobre la
concurrencia, bebió un sorbo del agua
que acababa de tomar del manantial que corría juguetón por el paraje y replicó:
“En primera instancia debéis saber que cada una de las creaciones de un Ser
humano, viene a ser como un hijo a quien ha dado vida” Volvió a beber y
continuó; “Quien ha tenido la fortuna de escribir un libro, inventar algo,
cocinar con consciencia o sin ella, por ejemplo, ha dado vida a una serie de
elementos que han desaparecen a medida que los manjares son devorados, y los
inventos, libros y más son consumidos por el tiempo, terminando así su vida
útil” “Pero, los desconocidos hijos a los que yo me refiero, son las emociones,
lamentos, maldiciones, improperios, pensamientos, ideas, palabras, creaciones y
manifestaciones de toda índole que por segundos, minutos horas, días o años
llevan estos creadores en sus mentes, ignorando que cada uno de los sesenta mil
pensamientos diarios que tiene cada ser en un día, cobran vida en el éter y
subsisten a lo largo de los años, en torno de quien les dio la vida, se
enmarañan alrededor de su aura buscando sustento de su creador”.
La sorpresa se reflejaba en los rostros de quienes le
escuchaban sin perderse una sola palabra. Los jóvenes habían enmudecido. Lo que
ocurría muy rara vez entre ellos, joviales y
juguetones por naturaleza.
Josh no pudo contener su sorpresa y casi balbuceando
dijo; __¿Pero; cómo es posible maestro? __ ¿Cómo pueden cobrar vida tales cosas
si no son materia, si son, como tú dijiste parte del éter, y no se pueden ver?
¿De qué manera una cosa tan sutil, puede subsistir y más aún, reclamar
alimento?
“Piensas bien” respondió el maestro mirándole
directamente a los ojos. “Más aún, practicas el pensamiento crítico y eso es
más importante todavía” “Pero; te pregunto yo” “¿No es el aíre más leve y sin
embargo tiene vida y a la par te da vida a ti a billones de personas en el
planeta?” “Utilizando el pensamiento
crítico, ¿No es el Ser humano tan creador como el mismo Creador Principal quien
le cedió este poder a cada uno de sus hijos? “De la misma manera te aseguro que
cada uno de los pensamientos, emociones, palabras que son pensamientos
expresados con sonido y por ello más poderosos, ideas que son otra forma de
pensamiento; cobran vida y se impregnan en el éter” “Debes entender que al
nacer entran en la onda expansiva de la emoción contenida por su creador,
viajan en aquella por el cosmos, hasta un punto en que chocan contra una
barrera que les impide seguir adelante y rebotan con dirección al responsable
de su creación, para ser alimentados o depurados según el estado en que se
encuentre aquel por entonces”
“Más aún…”
prosiguió el anciano; “Al regresar, impregnan la vida del creador, trayéndole
la misma carga emocional con que fueran saturados al nacer y esta “carga”
energética por supuesto, ya fuere positiva o negativa, se manifiestan en el
mundo físico de su padre o madre, generando aquellas mismas circunstancias,
deseos e intenciones con que se crearon”
“Para aclararos más la perspectiva del asunto, os
recuerdo unas frases vertidas por el Maestro de maestros otrora tiempos: “Con
la vara que midieres seréis medidos” y “De aquello que siembras comerás” y os
aseguro que es tan exacto como él lo dijera” “Solo que la desinformación y el
echarle la culpa a un supuesto ser llamado diablo ha causado grandes
calamidades entre los hijos del Señor”
__ Quieres decir Señor, ¿Que aquellas palabras soeces
vertidas contra las o la persona que nos ofendió regresan a mi repercuten en mi
vida con la misma fuerza e intención? ¿Que los malos deseos, intenciones
negativas envidias y egoísmos expresados en épocas que ni siquiera recordamos,
vuelven después de ese viaje cósmico y penetran en nuestra existencia trayendo
ruina, angustia, deshonor, escases, enfermedad etc.? Pregunto Josh.
“Exactamente
hijo mío, tienes el entendimiento y entiendes como se debe” “Debéis
saber que si una persona adinerada, deja vagar su pensamiento, o se dedica a
hacer cosas que no competen a su negocio, a perder tiempo y a trabajar sin
ética y ecuanimidad, sin duda alguna esta inercia, volverá un día a su mundo y
le traerá muchos problemas financieros, mientras él levanta los ojos al cielo e
impreca al Creador, sin saber que simplemente sus hijos regresan a él en busca
de redención” “Quien ha criticado,
juzgado y condenado los actos cometidos por una mujer casada, maltratada y
vejada por su esposo; que se enamora de otro hombre y se marcha con él
procurando el derecho que tiene a la felicidad; no tardará en hacer lo mismo o
ver que una hija suya se va a vivir con un hombre casado, dañando un hogar con
sus respectivas consecuencias” “Quienes juzgaron como fruto del lavado de
dinero la fortuna de un conocido, familiar o amigo, no tardarán en verse o ver
envuelto a uno de sus vástagos en problemas policiales, de drogas o pandillaje,
viendo en carne propia lo que pretendieron en terceros” “Todo esto responde y corresponde a la Ley de
causa y Efecto; que es, como podréis comprender, aterradoramente cierta y
responde fielmente a su enunciado: Toda acción, genera una reacción. Toda causa
un efecto.
“Lo que no ha sido enseñado es porqué regresa y porqué
generalmente es más grande de lo que se creó” “El por qué ya os fue explicado
y, por qué es más grande; lo explica el hecho de que en su viaje de ida y
regreso, se adhieren a él otros elementos de similar valor y vibración”
__Maestro, ¿Existe una manera de superar esta
situación, o simplemente es una especie de condena de por vida? Expresó Damián.
“Debo dejarte en claro que es una condena que tú mismo
ordenas, puesto que eres tú quien pone la ley en acción, aquí como en casi
todas las cosas terrenales, no tiene nada que ver Dios, más sí los hombres que
negaron este conocimiento a sus hermanos y esos hombres pertenecieron y
pertenecen a las religiones que son las que necesitan seres sumisos como ovejas
para subsistir” “Y la buena noticia es
que sí existe una manera de eliminar todo ese lastre, exactamente veintiún
millones, novecientos mil pensamientos anuales” “El “secreto” está en
transmutar todo esa negatividad en algo que sea beneficioso para la humanidad
en general”
“Es importante que cada uno de vosotros medite
profundamente en lo que ha oído y comprenda entonces, como el pensamiento
colectivo-negativo de un país, puede ocasionar dramáticos acontecimientos en el
mismo, ya sean movimientos telúricos, guerras, violencia, pobreza, explotación
e incluso abusos de los personajes que ese pueblo eligió para que los
gobernara” “Como podéis ver claramente, Dios no está interviniendo para nada en
este desagradable “juego”; únicamente vosotros y nadie más que vosotros mismos
sois los dueños de vuestros propios destinos, a través de vuestros propios
actos, intenciones, sentimientos y pensamientos” “Pensad bien y entended que;
un pensamiento tiene determinado peso, pero si lo expresáis con palabras, tendrá
una mayor carga positiva o negativa, y, según sea la intención, de hecho le agregará
más peso y así sucesivamente” “Espero que os quede clara la responsabilidad de
cada uno de vuestros hijos los pensamientos, emociones, acciones y su
respectivas reacciones en vuestras vidas”
Los jóvenes quedaron inmóviles, silenciosos,
abstraídos. Tanto, que ni siquiera notaron el momento en que el maestro se
retiró. Tiempo después, un tiempo que
ninguno supo cuantificar, comenzaron como a despertar de un sueño, tomando
consciencia de cada uno, de su Ser y de la tremenda responsabilidad que existía
a partir de ese momentum en cuanto a su manera de pensar, sentir, hablar y
accionar con ellos mismos, entre ellos y con sus congéneres, para evitar que la
ley pudiera llegarles a afectar de algún modo.
Josh, tomó la palabra y les recordó aquella frase,
aquel mantra que su maestro les había enseñado en el momento oportuno. Esa
especie de “llave” como le llamó él que
les permitiría abrir las puertas de acceso al poder infinito dentro de cada uno
de ellos. Poder que podía ayudarles a transmutar la vibración de sus sombríos
hijos: “Con la ayuda del poder infinito de mi Divino Ser, Yo puedo Ser y hacer
todo cuanto elija”. Se congratularon de aquello y de nuevo se fueron marchando con
la sonrisa en el rostro y el espíritu jovial y festivo como era su costumbre…
Fraternalmente;
Jorge Enrique

Gracias Jorge Enrique.
ResponderEliminarAsí como expresa el escrito es. El efecto boomerang, lo que lanzamos al aire, vuelve a uno y afecta nuestro entorno.
Saludos Fraternos.