Una de las cosas que más ha llamado la atención en la
vida cotidiana de la humanidad es, que muchas personas parecen atraer la
fortuna, la abundancia, la felicidad, el poder, con muy poco esfuerzo. Otros
alcanzan estas metas con mucho esfuerzo y la gran mayoría fracasa tratando de lograr
lo mismo.
Buscando el porqué de este galimatías, me dije que la
causa podría ser física, pero descarté inmediatamente la teoría, porque
entonces no hubiera feos y minusválidos con inmensas fortunas. Tampoco encontré
como cierto, aquello de que el más trabaja y sufre alcanza lo que sueña. Por
tanto; no me queda otra conclusión que
la clave para alcanzar todo lo que se desea, es mental.
La mente es la única capaz de vencer las vicisitudes
de la vida y lograr con su inmenso poder; lo que nos propongamos. Entonces, me dije que tiene que existir una
manera, un mantra, una palabra cabalística, un sistema que nos permita entrenar
nuestra dispersa mente, para encaminarla hacia una disciplina, que sólo la
voluntad de los más fuertes o los más dedicados pueden alcanzar.
Digo los más dedicados porque cualquier técnica, sistema,
modalidad, disciplina o algo que se les parezca, se logra a través de un único
método; su aplicación constante. Y, aquello sólo lo alcanzan los aplicados,
dedicados, constantes.
Después de años de investigación y búsqueda, puedo
compartir contigo el resultado, asegurándote que si tienes el entendimiento y
la disciplina suficientes, alcanzarás cuanto te propongas en lo que te quede
por vivir.
En primera instancia, debemos comprender y aplicar la
“formula”, como siempre trilógica, para solicitar al Creador principal o al
Universo, cuanto elegimos tener, poseer o disfrutar:
Pensamiento
Sentimiento
Verbo correcto
Que es lo mismo que Pensar, Sentir y Decir.
Empecemos diciendo que la mayor equivocación de la
humanidad radica en su lenguaje y terminología. Muchas veces hemos leído y oído
decir que el Universo es como el genio de la botella de Aladino. Escucha y hace
exactamente lo que decimos o pedimos.
Aquí está el problema mayor, ya que al utilizar
términos (la palabra) como: necesito, deseo, quiero, espero, algún día, en el
futuro, trabajo y similares, el Universo responde inmediatamente a tu pedido. Pues…,
Necesita, Desea, Quiere, Espera, El futuro puede ser en otra vida, y trabajo,
lo tienes todos los días aunque no labores o seas un desempleado.
Antes de entrar en polémica, analiza por favor cada
término, estudia su acepción y después, obra en consecuencia.
Al margen de aquello, algo más complejo: Existe un
pensamiento subyacente de necesidad cuando pides, solicitas,
imploras, ruegas, requieres. Por ende, es a aquel pensamiento-sentimiento de
necesidad al que atiende el Genio - Universo.
Por esa razón, la única manera de elegir algo y
solicitarlo al Creador Principal o al Universo, es como nos lo enseñaran los
Maestros a lo largo de la historia y muy especialmente el Cristo. Agradecer
primero con el pensamiento-sentimiento subyacente de que ya está hecho lo que
deseas, que el Padre ya te entregó tu heredad al momento de nacer, ese es el
famoso “Pan debajo del brazo”. Por lo tanto un “Gracias Dios mío por abrirme
todos los caminos y canales para alcanzar…” hará los milagros que no hiciste
hasta ahora.
Obviamente que si intentamos engañar a nuestro
subconsciente, es tratar de engañar a nuestro espíritu, puesto que aquel es la manifestación
de éste; entonces el Genio, se dará cuenta de que la gratitud no está
sustentada por la FE y hará caso omiso al pedido.
Igualmente, pude averiguar que las suplicas e
imploraciones llenas de angustia, llanto y lamentos, no son atendidos; porque,
van cargados de desesperanza y NUNCA de la seguridad que proporciona la certeza
de saber que la abundancia Divina ya está dispuesta, provista y lista para ser
entregada a quien entienda que al ser la prolongación de Dios “El Padre y Yo
somos uno solo y vosotros sois mis hermanos” y por tanto hijos del mismo Padre,
con los mismos derechos y responsabilidades de los maestros, recibiremos sin
dilación lo solicitado. Es apenas obvio que tendremos que esperar un tiempo
prudente para que llegue a nosotros la respuesta, aunque a veces, es inmediata.
Inserto un párrafo de unos de los libros estudiados: “Las fuerzas más poderosas de la naturaleza
son invisibles, así encontramos que las mismas fuerzas poderosas en el hombre
son fuerzas invisibles, es decir; sus fuerzas espirituales”. “Ahora, la única
manera como la fuerza espiritual puede manifestarse, es a través de la mente
del individuo que la sintoniza y porta, por medio de sus pensamientos, ya que
pensar es el único medio que el espíritu posee para hacerse entender de la
materia y el pensamiento es el único producto de pensar”
Siendo así las cosas: El pensamiento, sentimiento,
poder, luz vida y belleza; proviene del
mundo interior de la persona y aunque invisibles, son fuerzas poderosas e
innegables. Por su parte el mundo
exterior está gobernado por la mente que a su vez, presta más atención a lo que la rodea,
siente, ve y oye, que al interior.
Deviene de estos razonamientos que el mundo exterior
es el reflejo del interior, que; en éste último encontramos sabiduría, armonía,
belleza, todo el poder superlativo e infinito, para expresar todo lo necesario,
esperando para ser revelado y manifestado en el exterior. De manera tal que si
reconocemos y actuamos desde ese mundo interior, estas cosas tomarán forma y
vida en nuestro exterior. Pero; como vivimos y existimos en el mundo exterior,
sus banalidades, injusticias, modas, redes sociales y demás incongruencias, el
resultado esta ante tu vista. Eres el creador de lo que posees en todos los
aspectos de tu vida sentimental, física, económica, orgánica, familiar y
social.
Es importante tener en cuenta que la mayoría de
nosotros intentamos cambiar los efectos, con los efectos, sin entender que
simplemente es cambiar una manera de angustia por otra similar.
En suma, la mente objetiva nos relaciona con el
exterior siendo su centro de comando el cerebro. A través de él obtenemos
vitalidad, fortaleza y todas las fuerzas constructivas de nuestro cuerpo; pero;
también es a través esta mente objetiva que las penas, dolores, angustias, limitaciones,
carencias, discordia y pesares, entran en nuestras vidas. Debemos entender de
una vez por todas que, con pensamientos equivocados, nos relacionamos con todas
las fuerzas destructivas.
Nos relacionamos con el mundo interior con la mente
subconsciente cuyo centro de acción es el plexo solar. Controla todas las
sensaciones subjetivas como la alegría, el temor, el amor, la respiración, la
emoción, la imaginación y todos los fenómenos subconscientes. Esto deja claro que es a través del
subconsciente que nos conectamos con la
mente Universal y entramos en relación con las infinitas fuerzas constructivas del universo.
Nadie dice que debemos convertirnos en anacoretas,
monjes o ermitaños: Simplemente se dice que reconocer el mundo interior y
usarlo inteligentemente, eligiendo la manera de los maestros para “pedir” algo
al Creador Principal; es, la “Fórmula” para alcanzar todo cuanto haz soñado.
Éxitos al practicante, y fraterno abrazo a la
humanidad entera que vive las consecuencias de sus propias creaciones y aún no
lo comprende.
Fraternalmente,
Jorge Enrique